lunes, 25 de mayo de 2009
HISTORIA DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE
CON EL NOMBRE DEL PARTIDO OBRERO SOCIALISTA (1912-1921)
Durante sus primeros diez años el Partido Comunista se denominó Partido Obrero Socialista. Es un período en que los revolucionarios chilenos muestran claridad política y un ejemplar trabajo de masas.
1. Fundación
El 4 de junio de 1912, en el local de "El Despertar de los Trabajadores", ubicado en calle Barros Arana 9, de Iquique, se reúnen unos 30 revolucionarios, encabezados por Recabarren. Acuerdan, por unanimidad, fundar el partido político de la clase obrera, al cual denominan Partido Obrero Socialista.
En el acta de esa sesión, publicada por "El Despertar de los Trabajadores", se mencionan 27 nombres, agregando: "y varios otros amigos". Son los fundadores del Partido Comunista de Chile.
La nómina de estos es: Luis Emilio Recabarren, Presidente; Enrique Salas, Vicepresidente; Néstor Recabarren, Secretario; Ruperto Gil, Secretario; David Barnes (ciudadano ecuatoriano), Tesorero; Nicolás Bretón (ciudadano español), delegado; Teresa Flores, la única mujer participante en la fundación; Vicente Olivos, José Francisco García, Luis Figueroa, Ladislao Córdova, Juan Alvarez, Elías Lafertte, José del Carmen Aliaga, Carlos A. Martínez, Salvador Barra Woll, Miguel Carrasco, L. Zabala, J., Faúndez, E. Jorquera, L. Vargas, E. Díaz, D.M. Aguero, R. Olivares, E. Corbetto, Véliz y A. López.
Los "varios otros amigos", podrían ser: Julio Arredondo, Gregorio Salinas, Emilio Alvarado, Facundo Castro, Ignacio Salinas, Eleodoro Rodríguez y Vicente Cortez. Estos son citados por varios autores , como participantes en la reunión fundacional.
En los meses de octubre y noviembre de 1912, "El Despertar de los Trabajadores" publica, en forma de folletín, el primer Programa y los primeros Estatutos del Partido, ambos redactados por Recabarren.
En el Programa se establece: "El Partido Obrero Socialista expone que el fin de sus aspiraciones es la emancipación total de la Humanidad, aboliendo las diferencias de clases y convirtiendo a todos en una sola clase de trabajadores, dueños del fruto de su trabajo, libres, iguales, honrados e inteligentes, y la implantación de un régimen en que la producción sea un factor común y común también el goce de los productos."
2. El Primer Congreso Nacional del PC
El 1 de agosto de 1914 comienza la Primera Guerra Mundial, en que se enfrentan dos bloques de países imperialistas. Los dirigentes de la Segunda Internacional, a la que estaban adheridos los partidos socialistas, traicionan los principios del internacionalismo proletario y llaman a los trabajadores de los países en guerra a defender sus patrias.
Ante este hecho, los partidos socialistas se dividen. Se separan de ellos los sectores revolucionarios, que constituyen nuevas entidades, que adoptan el nombre de partidos comunistas.
Sólo dos partidos no se dividen, por compartir en su conjunto las posiciones revolucionarias: el de Lenin y el de Recabarren.
El 1 y 2 de mayo de 1915, tiene lugar en Viña del Mal el Primer Congreso del PC. Este ratifica el Programa y los Estatutos publicados en 1912, condena a la guerra mundial como imperialista y repudia la actitud de los dirigentes de la Segunda Internacional. Elige una dirección central, que entonces se denominaba Comité Ejecutivo Nacional (CEN), formada por: Luis A. González, Secretario General; Ramón Sepúlveda Leal, Secretario de Actas; Ramón Lassa, Tesorero; Carlos Flores y Víctor M. Roa, vocales. Suplentes: Arturo Segundo Pastene y Ernesto Acuña.
El 7 de noviembre de 1917 triunfa la Revolución Socialista en Rusia.
El 23 de enero de 1919, el Gobierno de Juan Luis Sanfuentes reprime a los trabajadores de Puerto Natales: seis asesinados, varios heridos.
En marzo de ese año, se reúnen en Moscú representantes de los partidos revolucionarios convocados por Lenin y, el 4 de ese mes, fundan la Internacional Comunista, conocida también como Tercera Internacional o Komintern.
El 25 de diciembre de 1919, en una convención realizada en Concepción, se funda la FOCH, Federación Obrera de Chile, primera central sindical clasista en la historia de Chile.
3. Recabarren candidato a Presidente de la República
El 1 y 2 de junio de 1920, se efectúa en Antofagasta el II Congreso del P.C. de Chile. En esa oportunidad se decide designar a Recabarren, preso en la cárcel de Tocopilla, candidato a la Presidencia de la República. Otra resolución es saludar y solidarizar con la Revolución Rusa. Se elige un nuevo CEN, que queda formado por Carlos Flores, Pedro J. Sandoval, Manuel Leiva, Isaías Iriarte y Benjamín Rojas.
En la madrugada del 27 de julio de 1920, durante el Gobierno de Juan Luis Sanfuentes, policías , soldados y "guardias blancas" asaltan e incendian el local de la Federación Obrera de Magallanes en la ciudad de Punta Arenas, asesinando a 12 trabajadores que hacían guardia en su sede social. En los días siguientes, detienen, torturan y fondean en el mar a dirigentes y socios de la Federación.
El 25 y 26 de diciembre de 1920, tiene lugar en Valparaíso el Tercer Congreso. Su principal resolución, propuesta por Recabarren, es adherirse a la Internacional Comunista y, de acuerdo a una de las 21 condiciones exigidas para el ingreso, cambiar el nombre de POS por el de Partido Comunista de Chile. Se acuerda que ello se llevará a efecto una vez que todas las secciones (así se llamaban los organismos bases del Partido) discutieran y aprobaran este paso.
El 6 de marzo de 1921, son elegidos Luis Emilio Recabarren y Luis Víctor Cruz diputados comunistas, cargos que comienzan a ejercer en mayo de ese año.
El 3 y 4 de junio, durante el primer Gobierno de Arturo Alessandri Palma, tropas del Regimiento Esmeralda de Antofagasta, el Séptimo de Línea, junto a Carabineros, perpetran la masacre de la Oficina Salitrera de San Gregorio, donde son asesinados alrededor de 100 trabajadores.
CON LA LINEA DEL FRENTE UNICO PROLETARIO (1922-1933)
1. El IV Congreso Nacional de 1922
El 1 y 2 de enero de 1922 se celebra en Rancagua el IV Congreso. Este, una vez tomado conocimiento del acuerdo unánime de las secciones, ratifica la resolución del III Congreso. A partir de ese momento se adhiere a la III Internacional, que lo aceptará como "partido simpatizante" hasta 1928, para luego ser miembro con todos sus derechos. Cumpliendo la condición número 17, adopta el nombre de Partido Comunista de Chile. Sólo cambia de nombre. Continúan los mismos cerca de 2000 militantes, siguen sus dirigentes, se mantiene igual Programa, Estatutos y forma orgánica, los que se irán transformando más adelante.
El CEN elegido en ese evento queda constituido por Ramón Sepúlveda Leal, Secretario General; Juan Espinoza, Carlos Flores, Onofre González, Alfredo Guerrero, Isaías Iriarte, Manuel Leiva, Carlos Olivares y Benjamín Rojas.
La adhesión a la III Internacional, significó al Partido Comunista de Chile adoptar la línea política de ésta, el Frente Unico Proletario, adecuada para Rusia o Alemania, pero no para Chile, pues colocaba como objetivo inmediato la Revolución Socialista
2. La primera crisis en el Partido
En diciembre de 1923, se efectúa en Chillán el V Congreso. En él se aprueba un nuevo Programa y nuevos Estatutos, ambos -como los anteriores- redactados por Recabarren.
En el Vl Congreso, realizado en Viña del Mar el 18 y 19 de septiembre de 1924, una fracción antipartido, que actuaba desde hacía algún tiempo en Santiago, aprovechando la falta de información que sobre ella existía en el resto de las secciones del país, lograr elegir cuatro de los siete miembros del CEN. Deja, intencionalmente, en la minoría a Recabarren. Este rechaza públicamente esta designación a través de la prensa del Partido. Se crea así la primera crisis interna.
El líder, para contribuir a superarla, muestra las verdaderas intenciones que mueven al grupo fraccionalista, los cuales encubren sus acciones pretendiendo aparecer como un movimiento de "jóvenes revolucionarios de izquierda" dentro del Partido. Además, plantea la elección de un nuevo CEN, a través de la votación directa de todos los militantes de las secciones del país. La proposición es acogida.
La votación se lleva a cabo el 13 de diciembre y en ella son elegidos siete dirigentes consecuentes. Uno de estos, Recabarren, no llegó a saber los resultados, pues sólo se conocieron después de su muerte.
Los otros miembros electos al CEN son: Galvarino Gil, designado Secretario General; Roberto Salinas, Carlos A. Sepúlveda, Lino Paniagua, Luis Guzmán y Salvador Barra Woll. Posteriormente, Tomás Connelly ocupa la vacante dejada por Recabarren.
3. El suicidio de Recabarren
Son las 7 de la mañana del viernes 19 de diciembre de 1924. En Santa Filomena N° 195, barrio Recoleta, se escuchan disparos. Teresa Flores, su hermana Ana y los obreros López y Alfredo Montecinos, que están en la casa, corren al lugar donde han sonado los balazos. Es la pieza de Recabarren. El maestro yace en el suelo, muerto.
La noticia vuela. Nadie cree en el suicidio. Todos piensan en un asesinato. La FOCH y el PC designan una comisión investigadora. Llegan a la conclusión que se autoeliminó.
¿Por qué termina así con su brillante vida el más grande líder obrero de nuestra historia?
Hay varias razones. Estaba enfermo y al parecer, del cerebro. En el último tiempo sufría desmayos, pérdida del conocimiento. Estaba muy agotado; sus actividades en 1924, estando ya mal de salud, habían sido esforzadas y difíciles.
Caía en profundas depresiones, incluso en momentos de grandes éxitos, como ocurrió en 1912. En otra de ellas, a fines de agosto de 1924, intenta suicidarse; sólo la oportuna intervención de su compañera, Teresa Flores, lo evita.
Tal vez lo que más le afectó fueron los ataques producidos contra él en el interior de su propio partido. Le dolió mucho las acciones del grupo fraccional en su contra. Y en esos momentos, no encontró todo el respaldo que necesitaba de los otros dirigentes. Incluso en el diario "Justicia", que él había fundado en Santiago, se publicaron groseros ataques de la fracción en su contra. Se sintió solo.
También influyeron en su decisión la permanente y cruel persecución de los enemigos de clase; los procesos monstruosos, la cárcel, el exilio. las mentiras...
Cuando le atormentaban los terribles dolores de cabeza, temía quedar inválido o demente. Y él consideraba que un líder, como le había tocado ser, no podía terminar su existencia en esa forma...
El domingo 21 de diciembre de 1924, cuando en el hemisferio sur recién había terminado la primavera y se iniciaba el fecundo verano, una gigantesca e impresionante multitud lo acompañó hasta su última morada.
Sus obras, sus luchas, su ejemplo no murieron. Siguen viviendo. Serán siempre banderas de lucha para quienes como él, han elegido el hermoso y difícil camino de contribuir a cambiar el mundo de fase.
4. Bolchevización del PC de Chile
Cuatro de junio de 1925. Soldados del Ejército, utilizando cañones, masacran a los trabajadores de la Oficina Salitrera La Coruña. Son asesinados alrededor de 2 500 pampinos. Gobierna Arturo Alessandri Palma.
En las elecciones presidenciales, que culminan el 24 de octubre de ese año, el PC, a pesar de su línea de Frente Unico Proletario (FUP), construye una amplia coalición en que participan obreros, profesionales, comerciantes e industriales, en torno a la candidatura del médico del Ejército, José Santos Salas. La derecha, por su parte, tiene como abanderado a Emiliano Figueroa.
En esa ocasión, el PC no plantea como objetivo inmediato el socialismo, ni tiene una política de alianza estrecha. En su conducta pesan más las condiciones concretas del momento que la equivocada línea de FUP.
José Santos Salas reúne 80 000 votos. Figueroa, por medio de un escandaloso fraude electoral, aparece con 180 000. Los trabajadores repudian esta mascarada con un paro nacional que se prolonga por varios días.
El 25 y 26 de diciembre de 1925, se celebra el Vll Congreso Nacional del PC. En él se discute y se somete a crítica la inadecuada estructura orgánica y los incorrectos métodos de funcionamiento del Partido. Como un paso para superar esta situación, se designa una comisión con la tarea de elaborar nuevos estatutos, que deben estar listos en 1926.
Este evento elige un nuevo Comité Ejecutivo Nacional: Maclovio Segundo Galdames, designado Secretario General (durará en funciones hasta enero de 1927); Manuel Leiva, Lino Paniagua, Luis Hernández, J.R. Bascuñán Zurita, José Santos Zavala y Rufino Rozas.
El proceso de "bolchevización" del PC, es decir, adoptar una organización y métodos de trabajos modernos, leninistas, culmina -a lo menos teóricamente- en el VIII Congreso Nacional, realizado en Santiago el 1 y 2 de enero de 1927.
Este importante Congreso acuerda dividir las secciones en células, crear Comités Locales y Regionales, transformar el CEN en Comité Central, con mayores atribuciones y autoridad. Adopta, además, el método del centralismo democrático.
En esta tarea, la Internacional Comunista presta una valiosa ayuda.
5. Durante la dictadura Ibañista
Al poco tiempo de efectuarse el VIII Congreso, Carlos Ibáñez, Ministro del Interior de Emiliano Figueroa, inicia la represión contra el PC. Esta se hace más violenta al comenzar la dictadura del General Carlos Ibáñez, en mayo de 1927. Se persigue con saña a la FOCH y al PC. Este último sufre una nueva y grave crisis; por una parte, varios parlamentarios y dirigentes traicionan, colaborando con la dictadura. Se les expulsa. Por otra parte, dentro del Partido surgen dos tendencias erróneas. Una propicia sólo la lucha clandestina, desestimando el trabajo en las organizaciones legales. Otra, plantea solamente actuar en las organizaciones aceptadas por la dictadura, abandonando toda forma de acción clandestina.
Afortunadamente, prevalece la posición leninista de combinar la lucha legal con la ilegal. El CC, dejando a un lado la línea de FUP, llama a formar un amplio frente contra la dictadura. Esta cae el 26 de julio de 1931, mediante un potente movimiento democrático.
En ese momento, el PC ya se ha estructurado -en las difíciles condiciones existentes- como un partido leninista.
Apenas derrocado el régimen ibañista, el PC celebra, el 28 de julio, una Conferencia Nacional. Se reestructura el CC, el que designa a Carlos Contreras Labarca como Secretario General .
6. Un Congreso en la cárcel de Santiago
Durante el Gobierno de Juan Esteban Montero, tiene lugar el asalto del cuartel del Batallón Esmeralda de Copiapó, llevado a cabo por elementos alessandristas e ibañistas, en la noche del 24 de diciembre de 1931. El intento es derrotado. Pero, las autoridades lo aprovechan para montar una terrible matanza de militantes comunistas, en la vecina localidad de Vallenar, al día siguiente. Los sacan de sus hogares y los asesinan en los alrededores de la ciudad. Según datos oficiales, son 14 los comunistas muertos en la llamada "Pascua Trágica". Pero en la realidad, fueron más.
En 1932, aplicando la línea de FUP, el PC organiza en Santiago un Soviet de obreros, campesinos y soldados, que funciona en la Casa Central de la Universidad de Chile presidido por Elías Lafertte.
El 26 de diciembre de ese año, se inicia el Segundo Gobierno de Arturo Alessandri.
El 30 de marzo de 1933, el PC que es legal, comienza su IX congreso en Lo Ovalle. La policía allana la casa donde se efectúa la reunión comunista y detiene a todos sus integrantes. Son conducidos a la cárcel de Santiago, a donde llegan cantando la Internacional. Exigen que se les deje a todos juntos. Los colocan en la Galería núm. 5, en donde continúan y finalizan el Congreso. En él se da por superada la línea de Frente Unico Proletario.
El 19 de abril de 1933, se funda el Partido Socialista de Chile.
CON LA LINEA DE LA REVOLUCION DEMOCRATICO-BURGUESA (1933-1950)
1. Conferencia Nacional de julio de 1933
En julio de 1933 tiene lugar en Santiago una Conferencia Nacional del PC, más significativa que varios congresos partidarios. En ella se aprueba una nueva línea política, la de la Revolución Democrático-burguesa. Su objetivo, unir a todos los sectores democráticos para enfrentar y derrotar a los tres principales enemigos de Chile y su pueblo: el imperialismo estadounidense, el latifundio y la oligarquía nacionales.
A comienzos de julio de 1934, carabineros perpetran en el Alto Bío Bío la masacre de Ránquil. Cientos de campesinos, que resisten el despojo de sus tierras, son asesinados. Gobierna Arturo Alessandri, que reprime también a la FOCH y a los estudiantes universitarios en Santiago.
El 1 de abril de 1935, aparece el primer número de la revista teórica del PC "Principios".
Llevando a la práctica su política de Revolución Democrático-burguesa y el acuerdo del Vll Congreso de la Internacional Comunista, celebrado en 1935, de unir a los partidos de izquierda para oponer una barrera de contención al fascismo, el PC de Chile realiza enormes esfuerzos para constituir un bloque de partidos democráticos. Logra éxito: el 26 de marzo de 1936 nace en Santiago el Frente Popular formado por el PR, el PS, el PD y el PC. La dirección la tiene el PR, controlado por la burguesía.
Otro importante aporte del PC, con su consecuente política unitaria, es la fundación de la Confederación de Trabajadores de Chile, CTCH, en un congreso de unidad sindical realizado el 25 y 26 de diciembre de 1936, al que concurren sindicatos afiliados a la FOCH y a otras dos centrales sindicales controladas por el PS. Esta segunda central clasista se incorpora al Frente Popular.
2. El Gobierno del Frente Popular
Cuando se inicia la campaña presidencial, que debe culminar en octubre de 1938, se celebra el X Congreso Nacional del PC en Santiago, entre el 10 y el 15 de abril de ese año. Se le llama el "Congreso de la Victoria" y en él se adoptan las medidas para aportar seriamente al triunfo del candidato del Frente Popular-FP- en esas elecciones.
El 25 de octubre de 1938, triunfa el candidato del FP, el radical Pedro Aguirre Cerda, que derrota al ex Ministro de Hacienda de Arturo Alessandri, Gustavo Ross Santa María. Es la primera vez que gana la presidencia un candidato de la izquierda.
El Gobierno de Pedro Aguirre Cerda se inicia el 24 de diciembre de 1938. Dura menos de tres años, pues el 25 de noviembre de 1941, fallece el Presidente. Su gobierno fue democrático, el primero en que el movimiento obrero y el PC no son perseguidos. Fue progresista, puso las bases de la industrialización-con la creación de la CORFO- y de la electrificación del país-con la fundación de ENDESA. Dos entidades estatales, fundamentales en el progreso de Chile. También se dio gran impulso a la educación, especialmente técnica, profesional y minera.
Durante esta administración se celebra el XI Congreso Nacional del PC, efectuado entre el 21 y el 23 de diciembre de 1939, que exigió "Cumplir con el Programa del Frente Popular", saliendo al paso a elementos del FP que planteaban dejar de lado lo prometido al pueblo en las elecciones de 1938.
El 31 de agosto de 1940, aparece el primer número del periódico El Siglo.
El 15 de diciembre de ese año, el PS desahucia al Frente Popular.
3. El PC continúa firme con su política unitaria
Entre el 26 de diciembre de 1941 y el 1 de enero de 1942, se realiza el XII Congreso Nacional del PC. Este evento llama a todos los sectores democráticos del país a defender la patria del peligro del fascismo, a través de un amplio movimiento de Unión Nacional y de sumar fuerzas en torno de un candidato único que se oponga a Carlos Ibáñez.
Una vez más obtiene éxito en sus objetivos unitarios. A comienzos de 1942 se constituye la Alianza Democrática, formada por los partidos del ex Frente Popular, más la Falange Nacional y sectores liberales. Su candidato, otro radical, Juan Antonio Ríos, triunfa en las elecciones presidenciales del 1 de febrero de 1942.
Su Gobierno, iniciado el 1 de abril, adopta dos importantes medidas en política exterior: rompe relaciones con el Eje, es decir, con los países gobernados por los fascistas, que desataron el 1 de septiembre de 1939 la Segunda Guerra Mundial (Alemania, Italia y Japón) y establece relaciones con la Unión Soviética.
El 10 de junio de 1943, se autodisuelve la Internacional Comunista.
El 8 de mayo de 1945 finaliza la Guerra en Europa con la rendición incondicional de Alemania, luego que tropas soviéticas tomaron Berlín.
Del 8 al 15 de diciembre de ese año, se lleva a cabo el XIII Congreso Nacional del PC. Se discute y se adoptan medidas contra desviaciones de "izquierda" y de derecha surgidas en el Partido y se plantea la necesidad de impulsar la Revolución Democrático-burguesa, a través de un combativo movimiento de Unión Nacional.
El Presidente Ríos, gravemente enfermo, hace abandono de su cargo el 17 de enero de 1946. Asume el mando de la nación en calidad de Vicepresidente, el radical reaccionario, Alfredo Duhalde.
4. Masacre de la Plaza Bulnes
A mediados de enero de 1946, los obreros de las oficinas salitreras Humberstone y Mapocho, declaran una huelga. El Gobierno de Duhalde, les anula la personalidad jurídica a ambos sindicatos, favoreciendo con ello a las empresas estadounidenses que explotan esas salitreras.
La CTCH protesta por la medida y convoca a una concentración en la Plaza Bulnes para el 28 de enero. Concurre gran cantidad de manifestantes. La policía provoca y balea a los trabajadores indefensos. Seis son asesinados, entre ellos una joven comunista, dirigente del Comité Regional Santiago: Ramona Parra. Muchos quedan heridos.
En repudio a la masacre de la Plaza Bulnes, la CTCH inicia el 30 de enero un exitoso paro nacional. El 6 de febrero, el secretario general de la CTCH, el socialista Bernardo Ibáñez, llama desde La Moneda a romper el movimiento. Este prosigue hasta lograr todas sus reivindicaciones, el 9 de febrero.
Bernardo Ibáñez es expulsado de la CTCH, quien forma una CTCH paralela, con los sindicatos que controla el PS. Este partido ingresa al Gobierno de Duhalde.
En el ámbito político, el PC - luego de pacientes esfuerzos- logra reconstruir la Alianza Democrática, que levanta la candidatura de un tercer radical, Gabriel González Videla.
Este triunfa en las elecciones del 4 de septiembre de 1946. El PC acepta la invitación de incorporarse al Gabinete con Ministros.
El 31 de octubre, el Comité Central resuelve remover del cargo de Secretario General a Carlos Contreras Labarca, quien ocupará la cartera de Ministro. Lo reemplaza el profesor normalista Ricardo Fonseca Aguayo.
5. La traición y el cambio en la política de alianzas
El 3 de noviembre de 1946 se inicia el Gobierno de González Videla. Y, por primera vez en la historia de Chile, hay ministros del PC. Son tres. Otros tres tiene el P. Liberal y 9 el PR.
El 6 de abril de 1947 hay elecciones municipales. El PC se transforma en la tercera fuerza política del país. Ello asusta al imperialismo y a la reacción criolla.
Y presionan. González Videla obliga a renunciar a los ministros comunistas. Comienza a deslizarse por la pendiente antipopular.
El 4 de octubre, luego de ser largamente tramitados, los mineros del carbón inician una huelga demandando mejores salarios. González Videla aprovecha ese movimiento sindical, para montar una farsa: la presenta como el primer capítulo de un complot del comunismo internacional en su contra. Los huelguistas son reprimidos salvajemente. El 21 de ese mes, comienza la persecución contra el PC. Cientos de sus dirigentes y militantes son detenidos, encarcelados y relegados al campo de concentración de Pisagua o a otros lugares.
El 3 de septiembre de 1948, se promulga la mal llamada Ley de Defensa de la Democracia, la "Ley Maldita", contra el PC. Se borra a 40 000 ciudadanos de los Registros Electorales, se exonera a los comunistas que laboran como profesores, ferroviarios y otras reparticiones del Estado.
El Siglo es censurado y deja de publicarse el 14 de julio de 1948. El 10 de septiembre de 1949, es reemplazado por "Democracia" .
Los trabajadores son masacrados en varias ocasiones, cuatro comunistas mueren a causa de ser relegados a Pisagua .
Pero el PC y las Juventudes Comunistas luchan en las difíciles condiciones de la clandestinidad.
El 21 de julio de 1949 fallece Ricardo Fonseca, Secretario General del PC. Lo reemplaza en ese puesto Galo González Díaz, obrero del rodado.
La traición de González Videla contribuye a que madure en el PC la convicción de no participar más en coaliciones en que la burguesía sea la fuerza hegemónica, como lo fueron el Frente Popular y la Alianza Democrática.
FORJANDO LA VICTORIA POPULAR (1951 - 1970)
1. El Frente del Pueblo
Las posiciones sobre una nueva política de alianzas del PC son compartidas por Salvador Allende y sus camaradas del Partido Socialista de Chile (PSCH) la parte más pequeña de la dos en que se divide el PS
La otra, el Partido Socialista Popular (PSP), que es la mayoritaria, forma parte de una heterogénea coalición integrada desde marxistas a fascistas, que ha levantado la candidatura del ex dictador, Carlos Ibáñez. Esta, utilizando un lenguaje popular, toma una serie de reivindicaciones que los comunistas han exigido, como la nacionalización del cobre, reforma agraria, etc.
El 13 de noviembre de 1951 nace el Frente del Pueblo constituído por el PC, el PSCH y otras pequeñas agrupaciones El domingo 25, proclaman la candidatura presidencial de Salvador Allende en el teatro Caupolicán, acompañado con un Programa, que plantea la necesidad de conquistar un Gobierno que rompa la dependencia con el imperialismo, a través de la nacionalización de las riquezas básicas, entregue la tierra al campesino, por medio de una profunda reforma agraria, y termine con el dominio de la oligarquía financiera.
En las elecciones del 4 de septiembre de 1952 triunfa Carlos Ibáñez, obteniendo 432.920 votos. Allende ocupa el cuarto y último lugar, con 51.984 sufragios.
El 25 de octubre, cuando el traidor aún está en La Moneda reaparece "El Siglo".
El 3 de noviembre, finaliza el "Tiempo de la Infamia" y comienza el Gobierno de Ibáñez, en medio de las ilusiones de amplios sectores populares.
2. La CUT
El PC y otros sectores progresistas prosiguen su acción unitaria. Y logran éxito. Entre el 12 y el 16 de febrero de 1953 se realiza en Santiago el Congreso Constituyente de la CUT. Dos mil trescientos cincuenta y cinco delegados, representando a 952 organizaciones sindicales, se reúnen en el teatro Coliseo. Allí acuerdan darle el nombre de Central Unica de Trabajadores de Chile, CUT, a la nueva central clasista, que nace oficialmente el 12 de febrero de 1953. Además aprueban una Declaración de Principios donde se señala:
"La Central Unica de Trabajadores de Chile tiene como finalidad primordial la organización de todos los trabajadores de la ciudad y del campo, sin distinción de credos políticos o religiosos, de nacionalidad, color, sexo o edad, para la lucha contra la explotación del hombre por el hombre, hasta llegar al socialismo integral".
En votación democrática, en que participan cinco listas se elige el Consejo Directivo Nacional, compuesto de 25 miembros. Presidente es designado Clotario Blest, junto a 5 comunistas, cuatro socialistas populares, 3 socialistas de Chile, 3 socialistas disidentes, 3 anarcosindicalistas, 2 falangistas, 2 radicales y 2 independientes.
Hasta comienzos de mayo de 1954, Ibañez tiene una actitud paternalista con el movimiento obrero. A partir de ese momento lo persigue. Aplica la Ley Maldita, reabre el campo de concentración de Pisagua. Sus principales víctimas son comunistas, socialistas, dirigentes sindicales.
La CUT efectúa mítines exigiendo el fin de las alzas y de la represión.
3. El FRAP y el XIV Congreso del PC
El PC continúa su labor unitaria. Gracias a sus esfuerzos y los de Salvador Allende, nace el Frente de Acción Popular, FRAP, el 28 de febrero de 1956. Lo forman el PC, el PS de Chile, el PSP, el P. del Trabajo, el PD de Chile y el PD del Pueblo.
En abril de 1956, tiene lugar en el balneario de Cartagena, el XIV Congreso Nacional del PC. Se aprueba allí un nuevo Programa, que señala como objetivo la Liberación Nacional: unir a todos los sectores democráticos del país, en torno a la clase obrera, para derrotar a los tres principales enemigos de Chile, a través de un Gobierno que nacionalice las riquezas básicas, lleve a cabo una profunda reforma agraria y estatice bancos y grandes industrias.
Ese Congreso comete dos errores: reemplaza el 4 de junio de 1912 por el 2 de enero de 1922, como fecha de fundación del Partido y borra cuatro Congresos Nacionales.
Se inicia como XIV Congreso y finaliza como el X.
El lunes 17 de septiembre de 1956, carabineros perpetran una masacre contra los trabajadores de la oficina salitrera Pedro de Valdivia, que estaban en huelga. Asesinan tres obreros, 24 quedan heridos de gravedad.
El domingo 3 de marzo de 1957, hay elecciones parlamentarias. El FRAP obtiene 26 de 147 diputados.
A fines de ese mes se inician grandes acciones contra las alzas en Valparaíso y en Santiago. El Gobierno desata la represión. En Valparaíso es asesinado un manifestante. En Santiago, el 1 de abril, es asesinada la joven comunista Alicia Ramírez; el 2, tropas del Ejército salen a reprimir al pueblo en la capital.
Víctimas de sus balas de guerra mueren más de 20 manifestantes. En la madrugada del 3, agentes de la policía política de Investigaciones asaltan, destruyen y saquean la Imprenta Horizonte, del Partido Comunista. Otro tanto realizan en las oficinas de "El Siglo". Todos los detenidos en ambos lugares, como decenas más apresados en otros lugares del país, son relegados.
4. El XV Congreso Nacional del PC
El 8 de marzo de 1958, fallece Galo González Díaz. Secretario General del PC. Lo reemplaza en ese cargo Luis Corvalán Lepe. El 27 se constituye el Bloque Democrático que tiene por meta derogar la Ley Maldita. El 31 de julio, el Parlamento aprueba la ley que la deroga, que es promulgada por el Presidente Ibáñez el sábado 2 de agosto.
Así el Partido Comunista vuelve a ser un partido legal, derecho que ya antes había conquistado en la calle.
El 4 de septiembre:.elecciones presidenciales. Triunfa Jorge Alessandri Rodríguez. Salvador Allende, candidato del FRAP, ocupa el segundo lugar, con 33 mil votos menos que el ganador. Antonio Zamorano, el "cura de Catapilco", levantado y financiado por la derecha, obtiene 41 mil sufragios.
El 3 de noviembre se inicia el Gobierno de los Gerentes. Entre el 18 y 23 de ese mes, se celebra en Santiago el XV Congreso del PC. Este caracteriza al gobierno que se inicia y fija la posición de los comunistas frente a él. Además aprueba modificaciones a los Estatutos partidarios.
El 1 de enero de 1959, triunfa la Revolución Cubana. Al día siguiente, firmado por Elías Lafertte, el PC de Chile envía un telegrama de felicitaciones a los comunistas cubanos.
El 6 de julio de 1960, la policía asalta el local del Sindicato Madeco, San Nicolás 681, baleando a los trabajadores allí reunidos. Quedan 20 heridos, algunos graves.
El 3 de noviembre de 1960, luego de un mitin convocado por la CUT, los manifestantes desfilan hacia el centro de la ciudad. Son reprimidos violentamente. Las balas asesinan a dos trabajadores: un obrero comunista, Vladimir Tobar, y un empleado socialista. El 7, se lleva a cabo un paro nacional en repudio por esa masacre.
El viernes 17 de febrero de 1961, fallece Elías Lafertte, Presidente del PC.
5. El XVI y el XVII Congresos del PC
Del 13 al 18 de marzo de 1962, tiene lugar el XVI Congreso Nacional del PC. Allí se plantea como tarea de los comunistas crear las condiciones para avanzar hacia un Gobierno Popular.
El 19 de noviembre, en los marcos de un paro nacional contra las alzas, el Gobierno de Jorge Alessandri perpetra nueva masacre. Esta vez en la Población José María Caro. Su saldo: 6 asesinados y dos heridos muy graves.
El 4 de septiembre de 1964, triunfa en las elecciones presidenciales el candidato de la Democracia Cristiana Eduardo Frei Montalva. Salvador Allende, levantado nuevamente por el FRAP, ocupa el segundo lugar.
El 3 de noviembre se inicia el gobierno de la DC, que en su programa electoral ha ofrecido llevar a cabo en Chile una "Revolución en Libertad".
Entre el 10 y el 17 de octubre de 1965, se desarrolla en Santiago el XVII Congreso Nacional del PC. Caracteriza el Gobierno democratacristiano y señala que su oposición frente él, será de principios, de masas y no ciega. Es decir, apoyará lo que beneficie al pueblo y rechazará lo que lo perjudique.
Además, se plantea el desafío de ganar las masas al PDC.
El Gobierno de Frei Montalva tiene aspectos positivos. La sindicalización campesina, el inicio de la Reforma Agraria el desarrollo de las organizaciones comunitarias. Pero otros muy negativos: los negociados del cobre y del salitre; las alzas; las masacres. Entre estas tenemos: la del mineral de El Salvador, 11 de marzo de 1966, 2 mujeres y 6 obreros asesinados;la del paro de la CUT, 23 de noviembre de 1967, cinco trabajadores muertos en Santiago; la de Pampa Irigoin de Puerto Montt, 9 de marzo de 1969, 11 pobladores asesinados, etc.
6. El XVIII Congreso y la victoria popular
La CUT juega un importante rol organizando, dirigiendo las luchas y educando a los trabajadores. Un ejemplo de la madurez alcanzada por éstos es el V Congreso Nacional de la CUT, realizado en Santiago del 19 al 24 de noviembre de 1968, en el que están representados 700 mil trabajadores, bajo la consigna de: "Unidad para los cambios".
El 9 de octubre de 1969, se constituye la Unidad Popular, UP.
Del 23 al 29 de ese mes, el Partido Comunista efectúa su XVIII Congreso Nacional, con el lema de "Unidad Popular para conquistar un Gobierno Popular".
La de 1970 es la campaña presidencial más corta de la izquierda chilena. Se inicia el 22 de enero, con la proclamación de la candidatura de Salvador Allende por la UP. Pero es una campaña a la ofensiva, en que lo electoral se une con la lucha por la solución de los problemas del pueblo: en su marco se produce el primer paro nacional campesino, tomas de sitios, huelgas etc. Las Juventudes Comunistas juegan papel muy importante: Las Brigadas Ramona Parra pintan calles y caminos con hermosos letreros y murales; además, la audaz "Operación Andalién", es fundamental para derrotar la campaña psicológica del terror. Se organizan unos 15 mil Comités de la UP.
Todo esto es coronado por el éxito. El 4 de septiembre de 1970 triunfa en las urnas Salvador Allende. Obtiene la primera mayoría relativa: el 36,3 de los votos.
Los comunistas, llevando a la práctica las resoluciones de su XVIII Congreso Nacional, entregan un aporte decisivo para que se alcance esa victoria popular.
7. Los sesenta días al rojo
Desde 1962, el imperialismo estadounidense estaba preocupado sobre la posibilidad de la llegada al Gobierno de Salvador Allende y desde entonces maniobraba para impedirlo.
Luego del 4 de septiembre de 1970, el Comité 40 formado en EEUU y dirigido por Henry Kissinger, buscó todos los medios para impedir la entrada de Allende a La Moneda. Incluso un golpe militar, que en su preparación, un grupo fascista asesinó al general René Schneider, Comandante en Jefe del Ejército.
Pero la movilización de masas y la acertada política de alianzas de la UP, destruyeron todos los intentos del imperialismo y la reacción criolla.
El sábado 24 de octubre, el Congreso Pleno, con los votos de la UP y del PDC, proclamó a Salvador Allende Presidente de la República por el período 1970-1976.
El 3 de noviembre, Salvador Allende asume la más alta magistratura de la nación. Se convierte en el Compañero Presidente.
Terminan así 60 días al rojo, que se inician el 4 de septiembre. Comienza el Gobierno Popular.
Y en este difícil período, los comunistas también hacen un aporte fundamental.
DURANTE EL GOBIERNO POPULAR (1970 - 1973)
1. Significado del Gobierno Popular
El Gobierno Popular es la hasta ahora más grande conquista del movimiento obrero chileno. En la creación de las condiciones para ser alcanzado, como en su desarrollo, el Partido Comunista juega un papel importante y, es ocasiones, decisivo.
Es el período de mayores avances económicos, sociales, políticos y culturales para el país y el pueblo.
Gracias a los cambios revolucionarios impulsados, Chile conquista su independencia económica, a través de la nacionalización del cobre, el hierro, el salitre y otras empresas que estaban en manos del imperialismo estadounidense. Termina con el freno que significaba el latifundio, al erradicarlo totalmente, con una profunda reforma agraria. Acaba con el dominio que la oligarquía financiera ejercía sobre nuestra economía, al estatizar la banca y otras cien empresas que estaban en su poder.
Un paso muy significativo lo constituye la creación del área social de la economía, propiedad de todos los chilenos, que en 1973 llega a controlar el 33 de la producción nacional.
El Gobierno Popular lleva adelante una política internacional digna y soberana. Una de sus primeras medidas es restablecer las relaciones con Cuba, el 13 de noviembre de 1970, sólo diez días de haber llegado Allende a La Moneda.
2. Todo en favor de las masas populares
Los cambios económicos se traducen en un mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores. La cesantía baja de un 6,3 en el Gobierno de Frei Montalva a un 3. Los salarios reales crecen en un 66.
Se entrega previsión social a 725.000 chilenos y se crean consultorios de salud en el campo y barrios populares.
Otros beneficios que otorga el Gobierno Popular son:
- Medio litro de leche gratis a todos los niños hasta los 15 años de edad y a las mujeres embarazadas;
- Publicación de libros de la literatura nacional y mundial a precios muy bajos;
- Vacaciones populares;
- Convenio CUT-UTE para dar posibilidad de estudiar a trabajadores;
- Becas para hijos de mapuches, campesinos y obreros.
Durante el Gobierno Popular, los trabajadores tienen una efectiva participación en la marcha del país. Es el único Gobierno en que hay ministros obreros. En total son 19 las instancias de participación.
La CUT juega un importante rol. El 8 de diciembre de 1970 se firma un Compromiso CUT-Gobierno Popular.
La Central Unica realiza, entre el 8 y el 12 de diciembre de 1971, el Vl Congreso Nacional que aborda con responsabilidad sus derechos y deberes en ese período. Acuerda elegir, por votación directa, el 30 y 31 de mayo de 1972, su Consejo Directivo Nacional. En esas elecciones los trabajadores entregan un amplio respaldo a la UP, el 67,19 de los votos. La primera fuerza es el PC, con el 32,64 de los sufragios.
El Gobierno Popular legaliza a la CUT.
3. Los Comunistas y el Gobierno Popular
El Partido Comunista participa, con ministros en el Gobierno de Salvador Allende. También tiene Intendentes y Gobernadores. Estos y otros funcionarios de la administración, dan muestra de probidad, capacidad y honradez.
El Comité Central realiza varios plenos para estudiar la mejor manera de acuerdo a las circunstancias, de resolver los problemas y aportar al desarrollo exitoso del Gobierno Popular. Todo el Partido se la juega por el cumplimiento del Programa de la UP. Se opone tenazmente a los intentos de los ultraizquierdistas de dentro y de fuera de la coalición de dejar a un lado ese Programa. En este sentido, está junto a Allende, al PR, y a una parte del PS.
El PC se pone al frente de la batalla de la producción y de los trabajos voluntarios en apoyo al Gobierno. Dedica. grandes esfuerzos a movilizar a las masas, encontrando buena acogida entre los trabajadores. Una prueba de ella, es la alta votación recibida en las elecciones de la CUT de fines de mayo de 1972.
Está alerta y vigilante ante las acciones subversivas de la reacción y del imperialismo.
Sin embargo, como lo reconoce posteriormente, con profundo sentido autocrítico, no es capaz de llevar la revolución chilena hasta el fin. No cuenta con el número de militantes ni con la capacidad orgánica, política e ideológica necesarias para cumplir con esa responsabilidad.
Falta elaboración teórica, no tiene la visión para empujar, con la misma fuerza que lo hizo en lo económico social, los cambios que debían hacerse en la superestructura de la sociedad: el Estado, las Fuerzas Armadas, la Justicia etc.
4. El paro de Octubre, un ejemplo de subversión
El imperialismo y la reacción criolla no descansan en sus intentos de derribar el Gobierno Popular. El Comité 40, encabezado por Kissinger, planifica, dirige y financia múltiples acciones contrarrevolucionarias.
Una de éstas es el paro sedicioso de Octubre de 1972. Los empresarios, agrupados en la SOFOFA, deciden paralizar la producción; esto, unido a la huelga de los camioneros y colegios profesionales.
La CUT instruye a los trabajadores a tomar los puestos de trabajo y hacerse responsable de la producción. De los 35 000 talleres y fábricas existentes en el país, paralizan menos de 20; de los 5 000 asentamientos lo hacen sólo 65.
El Ejército, encabezado por el Comandante en Jefe, el general Carlos Prats, sale al paso a los intentos de crear el caos en ciudades y caminos. El Gobierno actúa con serena firmeza: Allende forma un nuevo Gabinete, donde participan ministros de la UP, de la CUT y de las Fuerzas Armadas. El general Prats es designado Ministro del Interior. Este Gabinete mete en cintura a los sediciosos. El paro termina.
Derrotado ese intento la oposición se plantea otra meta: el "golpe blanco". Consiste, en obtener una alta votación en las elecciones parlamentarias del 4 de marzo de 1973, logrando así la mayoría necesaria en el Congreso Nacional para derrocar "legalmente" a Salvador Allende. También fracasan. La UP logra el 43,9 de los votos, superando el 36,3 obtenido el 4 de septiembre de 1970.
Es entonces, cuando Pablo Rodríguez, jefe de "Patria y Libertad", plantea que no se puede esperar hasta las elecciones presidenciales de 1976, porque para entonces "los marxistas alcanzarán el 80 de los votos"
5. La escalada final
El PDC presenta, el 22 de agosto de 1973, un proyecto de acuerdo declarando ilegal al Gobierno Popular. La mayoría en la Cámara de Diputados lo aprueba.
El sector fascista del Ejército maniobra y logra la renuncia, el 23 de agosto, del general Carlos Prats a sus cargos de Ministro de Defensa y de Comandante en Jefe del Ejército. En este último, lo reemplaza Augusto Pinochet.
Son dos pasos decisivos hacia el golpe.
Por su parte, el Gobierno cuenta hasta el fin con el respaldo de la mayoría de los trabajadores. En los actos conmemorativos del tercer aniversario de la Victoria Popular, cientos de miles de personas manifiestan su apoyo a Salvador Allende. Sólo en Santiago desfilan cerca de un millón.
Este apoyo masivo, obliga a los sediciosos a perpetrar un golpe de tipo fascista. No bastaba un golpe militar "tradicional". Símbolo de ello es el bombardeo de La Moneda. Innecesario desde el punto de vista militar, fundamental para imponer el terror.
Pero hay más. El golpe fue fascista, no sólo por la extrema violencia que se dio, sino también porque su objetivo no era reemplazar un gobierno por otro; se buscaba cambiar Chile.
El éxito de los golpistas se debió al gran apoyo prestado por el Comité 40, el imperialismo, los latifundistas y la oligarquía financiera. Pero no era fatal que triunfara. Ello ocurrió ayudado por los errores de la UP y su Gobierno
EN LA LUCHA ANTIFASCISTA (1973 -1990)
1. La dictadura fascista
Su objetivo es destruir los cambios revolucionarios llevados a cabo por el Gobierno Popular e impulsar la contrarrevolución en todos los aspectos.
Su método es el terrorismo de estado, primero a través de las Fuerzas Armadas, en especial sus servicios de "Inteligencia". Luego se crean organismos dedicados a detener, torturar, hacer desaparecer, asesinar a los patriotas. Son la DINA, el CNI, el Comando Conjunto, entre otros. Sus víctimas son miles y miles de patriotas.
El régimen fascista barre con todo elemento democrático: quema los Registros Electorales; prohibe los partidos políticos y las organizaciones sindicales; disuelve el Congreso, que es reemplazado por un nuevo poder legislativo: los comandantes en jefe de las tres ramas de las FF AA y el Director de Carabineros.
El Partido Comunista es perseguido con saña: dos Comités Centrales y uno de las Juventudes Comunistas son detenidos, y asesinados. Forman parte de la lista de detenidos desaparecidos. José Manuel Parada, Manuel Guerrero y Santiago Nattino son horriblemente degollados.
La base teórica de tantos crímenes es la Doctrina de la Seguridad Nacional: la guerra de exterminio contra el enemigo interno, el pueblo organizado y conciente.
La dictadura se "institucionaliza" a través de la Constitución de 1980; del Plan Laboral, que entra en vigencia el 1 de julio de 1979; la Ley Electoral, etc.
2. Combatiendo por la democracia
La primera manifestación pública antifascista después del golpe son los funerales del poeta Pablo Neruda, el 25 de septiembre de 1973.
Son los sectores populares, entre ellos los comunistas, los únicos en combatir por la democracia desde los inicios de la dictadura.
Entre 1973 y 1975, heroicos grupos de patriotas se esfuerzan para que sus organizaciones políticas y sindicales no sucumban en la guerra total que, en su contra, han desatado los generales.
De 1975 a 1977, etapa de reorganización. Recién entonces el PDC cesa su apoyo a la tiranía y pasa a una pasiva oposición.
Mujeres comunistas planifican y llevan adelante la audaz primera huelga de hambre de los familiares de detenidos-desaparecidos, que se desarrolla entre el 14 y el 23 de junio de 1977. Esa acción marca el comienzo de una nueva etapa en la lucha antifascista: surgen las primeras expresiones de masas contra la dictadura.
En agosto, se celebra el primer Pleno del Comité Central del Partido Comunista, bajo la tiranía. Allí se analiza lo ocurrido durante el Gobierno Popular, sus logros y falencias. Con un profundo sentido autocrítico se pasa revista a la actuación del PC en esos mil días, sus aportes y deficiencias. Se señala que la carencia de una acertada política militar constituye un "vacío histórico". Se rinde emocionado homenaje a los caídos en la resistencia antifascista.
3. La política de Rebelión Popular de Masas
El año 1978 está marcado por las masivas huelgas de las ollas vacías en Chuquicamata, El Salvador y Huachipato. En 1980, el Partido Comunista proclama la política de Rebelión Popular de Masas: el empleo de todas las formas, incluso la violencia más aguda, para derrotar la tiranía.
El PC organiza exitosas marchas contra el hambre, que tienen lugar el 19 de agosto y el 30 de septiembre de 1982. También acciones de protestas que el 24 de marzo de 1983, se realizan en 20 ciudades del país.
El 11 de mayo de 1983, convocada por la Confederación de Trabajadores del Cobre, se lleva a cabo la Primera Jornada Nacional de Protesta. Esta masiva demostración contra el régimen, marca el inicio de una nueva e importante etapa de la lucha antifascista. Ese año, se efectúan otras seis acciones de este tipo, que comienzan a arrinconar a la dictadura. Esta se ve obligada a ceder espacios a la oposición. Es así, como aparecen revistas críticas y surgen a la vida pública los partidos políticos. En agosto, se constituye la Alianza Democrática, liderada por la DC; en septiembre, el Movimiento Democrático Popular, que encabeza el PC.
El 14 de diciembre de 1983, se funda el Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Se multiplican las acciones de desestabilización de la tiranía: cadenazos, apagones, ataques a agentes del terrorismo de estado.
En 1984, hay cuatro grandes jornadas de protesta; en 1985 hay otras cinco.
En abril de 1986, se constituye la Asamblea Nacional de la Civilidad, la más amplia coalición social en la historia de Chile. También el Comité Político Privado en el que participan todos los partidos políticos de oposición.
El 2 y 3 de julio de 1986, tiene lugar la más grande y combativa jornada de protesta antifascista.
En Chile nadie duda que, de seguir la tendencia en alza que han tenido estas acciones, en Septiembre de ese año, el país será ingobernable para el tirano.
4. La salida pactada
Pero no prosiguieron las grandes jornadas de protesta. Al ver la envergadura que tomaban y las claras perspectivas de una salida democrática de masas, el imperialismo interviene más groseramente que antes en los asuntos internos de Chile. Presiona a la Democracia Cristiana y a otros partidos de centro derecha para que abandonen la Asamblea Nacional de la Civilidad, disuelvan el Comité Político Privado, renuncien a la lucha confrontacional con la dictadura y busquen el camino de una salida pactada con ella. Y así lo hacen.
Sólo los partidos populares prosiguen la acción frontal contra Pinochet. Pero ocurren dos reveses que debilitan ese camino: el descubrimiento del arsenal patriota en Carrizal, en agosto, y el fracaso del intento de tiranicidio, en septiembre de 1986.
El 26 de junio de 1987, cumpleaños de Allende, el PC y un sector del PS constituyen la Izquierda Unida.
El 7 de octubre, se lleva a efecto un paro general convocado por el Comando Nacional de Trabajadores. El 19 de noviembre, se realiza un gran acto de la oposición en el Parque OHiggins.
En febrero de 1988, 13 partidos acuerdan participar en el plebiscito convocado por la dictadura, renunciando a toda acción confrontacional con ella. Entre estos, están los partidos que formaron la UP con el PC. Sólo éste sigue planteando la necesidad de continuar las acciones de masas contra la tiranía, para construir una salida democrática y popular, sin amarres que impiden alcanzar una real democracia. Entre las jornadas que convoca está la exitosa marcha contra el hambre del 11 de julio de 1988. Junto con ello, el PC llama a trabajar y a votar por el NO en el plebiscito.
El 19 de agosto, se funda la Central Unitaria de Trabajadores, cuya directiva queda en manos de los partidos que están por una salida pactada, el PDC y el PS.
El 5 de octubre, vence el NO en el plebiscito. Es derrotado Pinochet en sus pretensiones de continuar a la cabeza de la dictadura.
5. El XIX Congreso Nacional del PC
Desde fines de 1988 el Partido Comunista desarrolla su XIX Congreso que enumeró erróneamente entonces como el XV Congreso. Tanto en Chile, como en los distintos países del mundo donde actúan los comunistas, se efectúan asambleas de células congresos locales y regionales.
Su culminación tiene lugar en mayo de 1989 en un balneario del litoral central. Hasta allí llegan cientos de dirigentes y delegados, para sesionar durante varios días, en las difíciles condiciones de la clandestinidad. El tirano que se jactaba de que en Chile no se movía una hoja sin que él Io supiera, no tuvo la menor sospecha de ese trascendental evento
El XIX Congreso ratifica la línea de la Rebelión Popular de masas y tiene dos aciertos en cuestiones esenciales: plantea la imposibilidad que una salida pactada con la dictadura pudiera llevar al país a una democracia auténtica y que es imprescindible realizar una revolución democrática capaz de superar a fondo el retroceso político y social dejado por la tiranía.
El XIX Congreso rinde homenaje a los caídos en la lucha. Elige a un nuevo Comité Central, el cual designa a Volodia Teitelboim como Secretario General.
En las elecciones presidenciales del 14 de diciembre de 1989, triunfa el democratacristiano Patricio Aylwin, quien es apoyado por los partidos de la Concertación y el PC.Asume la Presidencia de la República el 11 de marzo de 1990.
6. La solidaridad internacional
Es factor muy importante en la lucha antifascista.
La Asamblea General de la ONU condena todos los años a la dictadura, lo que influye en el aislamiento internacional del régimen de Pinochet.
El movimiento solidario con los patriotas chilenos, no tiene precedentes. Hay grandes acciones en toda la tierra. Se reúnen recursos para apoyar la lucha antifascista. Diversas radios del mundo transmiten programas dedicados a los combatientes por la democracia. Destaca entre ellas, Radio Moscú, con su audiciones "Escucha Chile y "Radio Magallanes".
Elemento motivador de esa enorme ola solidaria es el accionar de exiliados chilenos. Están en todos lados y actuando sin descanso.
Debieron abandonar la patria cientos de miles de chilenos. Pero sólo un pequeño porcentaje de ellos participa en las actividades solidarias. Y dentro de esa minoría, los comunistas juegan un papel destacado.
El PC funciona en el exilio organizadamente. En cada país en que hay comunistas existe un Coordinador, que dirige el trabajo de las diferentes células, creadas en ciudad, ciudades cercanas donde viven militantes.
Se efectúan reuniones de dirigentes de los diversos coordinadores.
Al XIX Congreso asisten delegados elegidos en varios países de Europa y América.
Las actividades de los comunistas en el exilio son múltiples y ricas: organizan y participan en concentraciones seminarios, cursos, charlas. Realizan grandes campañas financieras, en las que la empanada pasa a ser un símbolo y un medio para conseguir recursos que se envían a Chile.
Participan en foros, dan entrevistas, sacan publicaciones. Por ejemplo, los comunistas en la República Federal Alemana, publican durante más de diez años la revista "Don Reca", con dos ediciones mensuales, una en castellano y otra en alemán.
Entre las grandes jornadas solidarias, está "Chile Crea", que se realiza en Santiago y otras ciudades del país, entre el 11 y el 17 de julio de 1988, con la participación de artistas e intelectuales de varias naciones de la tierra.
EN LA TRANSICION PACTADA (1990 - 1994)
1. Una salida según modelo imperialista.
El imperialismo logra: imponer una salida a la dictadura de acuerdo a sus intereses.
En el Documento Santa Fe II, elaborado por los asesores del ex Presidente Bush, se señala que en los países del "patio trasero" de los Estados Unidos existen dos poderes.
Uno, el temporal, que está constituido por los gobiernos, que puede cambiar, siempre que no se llegue -naturalmente- a uno como el de Allende en Chile.
El otro, el poder permanente, formado por el modelo económico, las fuerzas armadas, la justicia, y el control de los medios de comunicación de masas. Este es intransable.
La salida pactada en Chile, significó el reemplazo del gobierno de la dictadura, por otro, el de la Concertación, cuya principal función, determinada por los amarres impuestos por Pinochet, es impedir el acceso al poder del movimiento popular.
Ha cambiado el gobierno, pero se mantienen inalterables el modelo económico neoliberal, la concepción de las fuerzas armadas, la Doctrina de la Seguridad Nacional y su comandante en jefe; así como el poder judicial y el control por la reacción -que cada día es mayor- de los medios de comunicación de masas. Sigue imperando la Constitución fascista de 1980, las leyes laboral y electoral.
2. La dictadura cambió a Chile.
El golpe y la dictadura fascista tienen por objeto cambiar a Chile, lo que en gran parte logran.
La política económica en favor del país y de la inmensa mayoría de la población que llevó adelante el Gobierno Popular es reemplazada por el modelo neoliberal, basado en la privatización y desnacionalización de empresas estatales y en entregar mayores beneficios a los empresarios nacionales y extranjeros .
En vez de una política social en favor de los trabajadores, se impone la superexplotación de la mano de obra. En la práctica es eliminada la jornada de ocho horas. Se incorpora en forma masiva al proceso productivo a la mujer, al joven e incluso a los niños.
Surgen los temporeros, que suman no menos de 300 mil y los subcontratados, más de 100.000, se hace común el trabajo domiciliario; todas formas de superexplotación del asalariado.
Se desarrolla considerablemente el sector terciario (comercio, finanzas, servicios),que concentra el 48 de la población económicamente activa, en comparación del 32 que se emplea en el sector secundario (industria, construcción, transporte, electricidad) y el 18 dei sector primario (agricultura, pesca y minería).
El peso social de los trabajadores disminuye también como consecuencia del considerable debilitamiento de la organización sindical. Esto es consecuencia directa de la represión de la dictadura y de su legislación laboral. Los trabajadores sindicalizados son apenas el 13,7 de la fuerza de trabajo.
En este hecho es innegable la responsabilidad de la mayoría que dirige la Central Unitaria, que se han subordinado a la política neoliberal de los gobiernos de la Concertación.
La dictadura cambia también la conciencia social. Amplios sectores de trabajadores pierden su conciencia de clase, el espíritu de solidaridad clasista, su combatividad. Son ganados por el consumismo, el egoísmo, la apatía, el conformismo, el apoliticismo. Otro tanto sucede con vastos estratos de jóvenes.
Y los gobiernos de la Concertación no hacen nada por cambiar esto. Por el contrario, contribuyen a mantener a las masas alejadas de sus problemas, no convocan movilizaciones. Ocultan la verdad de la situación de los trabajadores y los pobres, mostrando los -según ellos- grandes éxitos macroeconómicos.
Esta es la situación en Chile hacia mediados de 1994.
3. El Partido Comunista en el período de la transición pactada
Es tal vez la etapa más difícil de su historia. El derrumbe del socialismo en Europa desata una profunda crisis en el movimiento revolucionario mundial. Sobreviene un período de reflujo, que es aprovechado por la burguesía par lanzar una feroz arremetida
Partidos, incapaces de resistir la avalancha, sucumben. Faltos de una real base marxista-leninista, claudican de los principios revolucionarios y se transforman en reformistas, en renovados, para adaptarse a un capitalismo que aparece como vencedor e invencible.
En Chile ocurre esto con todos -o casi todos- los antiguos aliados del PC, que juntos crearon la Unidad Popular y participaron en el Gobierno de Salvador Allende, teniendo como meta el socialismo. Ahora ese objetivo es lanzado por la borda. Se convierten en vagones de cola del PDC, de la burguesía. Aceptan el neoliberalismo y los otros amarres dejados por la dictadura
Estos hechos golpean fuertemente al PC de Chile. Muchos militantes desertan. Unos, porque aplastados por la derrota del socialismo en Europa, reniegan de los ideales que un día creyeron compartir. Otros, porque no consideran justas las formas en que el Partido ha enfrentado algunas situaciones. Los hay, que sienten, que dentro de la organización no hay suficiente democracia. Y no pocos por estar resentidos con actitudes arbitrarias, reales o no, de tal o cual dirigente.
La mayoría de los que abandonan las filas se quedan en sus casas. Unos pocos forman grupos como el PDI; otros se incorporan a partidos que, al igual que ellos, han optado por el capitalismo, como son el PS y el PPD.
Todo lo anterior, unido, a fallas en su funcionamiento, determinan una grave crisis en el PC. Pero éste, a diferencias de los partidos que dejan de ser revolucionarios, no claudica de sus principios: levanta con fuerza las banderas del marxismo-leninismo, reafirma su objetivo socialista y su anhelo de convertirse en el Partido de los trabajadores de Chile.
Para superar la crisis, lo primero es salir de la discusión ensimismada a la que han conducido al Partido militantes vacilantes o que ya han roto con la revolución. Importante rol en esto lo juega la Conferencia Nacional, efectuada en Santiago, entre el 29 de mayo y el 2 de junio de 1990. Allí se resuelve terminar el internismo en la discusión e ir hacia las masas, lo que no quiere decir -subraya Volodia Teitelboim- que el debate se cierre.
Esa Conferencia acuerda, además, adecuar la organización del Partido a la nueva división administrativa del país. Y algo muy importante para la historia del PC: se reivindica como fecha de fundación el 4 de junio de 1912.
La crisis del PC no es terminal, como vaticinaron no pocos, con indisimulado regocijo.
4. Lo habían enterrado antes de tiempo
A pesar de todos los pesares, el PC sigue vivo, actuando. En noviembre de 1991, decide cambiar su hasta ese momento política de independencia constructiva ante el Gobierno de la Concertación, pues éste ha abandonado el Programa que levantó en 1989. Ahora pasa a una oposición democrática de izquierda. El objetivo principal que tiene por entonces es la conquista de cambios reales en favor de la democratización del país.
Continuando sus esfuerzos unitarios, logra constituir el Comité de Unidad de la Izquierda, presidido por Pedro Vuskovic, que convoca a la Primera Asamblea Nacional de la Izquierda.
Esta se desarrolla en el Sindicato Madeco, los días 6, 7 y 8 de diciembre de 1991. Su más alto logro es la creación del Movimiento de Izquierda Democrática Allendista, MIDA.
El 28 de junio de 1992, hay elecciones municipales. Encuestas y comentaristas "objetivos" daban al PC menos del 1 de los votos.Los resultados causan sorpresa: el MIDA obtiene más de 420.000 sufragios, alcanzado el 6,67 de la votación; el PC, el 5,19. Para muchos, éste había resucitado.
Estos porcentajes llenaron de alegría a muchos, tanto en el país como en el exterior. Es "una victoria histórica".
Una Conferencia Nacional del PC, efectuada los días 2, 3 y 4 de abril de 1992, discute y aprueba nuevos Estatutos.
El 11 de diciembre de 1993, se efectúan elecciones parlamentarias y presidenciales. Para esta última el PC levanta como candidata a Gladys Marín, pero luego entrega su apoyo al sacerdote Eugenio Pizarro, quien obtiene el 4.69 de los votos .
Para las parlamentarias, la lista Alternativa Democrática de Izquierda recibe el 6,38 de los sufragios. Y dentro de ella, el Partido Comunista logra el 4,98, un 0,21 menos que en 1992.
5. El XX Congreso Nacional del PC de Chile
A cinco años y tres meses de finalizado el XIX Congreso, que se efectuó como el XV, culmina un nuevo evento nacional.
Luego de haberse realizado, con la participación de miles de militantes, las asambleas de células, los Congresos Comunales y Regionales, tiene lugar el XX Congreso del PC.
Se desarrolla con la participación de más de 400 delegados, entre el 11 y el 15 de agosto de 1994, bajo la consigna "¡A luchar, hay un mundo que cambiar!".
Su inauguración se lleva a cabo en el salón de honor del ex Congreso Nacional, en Santiago, y en ese edificio tienen lugar las sesiones más importantes.
El Informe del Comité Central es leído por Volodia Teitelboim y tiene por titulo "El imperativo de la Revolución Democrática". Analiza la situación en Chile. Afirma: "Sólo se ha conseguido la apertura de reducidos espacios democráticos". Advierte: -El país ha sido virtualmente privatizado. Se pulveriza día a día el rol social del Estado. Todo se ha convertido en un negocio, en una especulación sin, freno". Fustiga el incumplimiento de su programa por la Concertación. Plantea las trágicas condiciones en que viven los trabajadores: "Unos 800 000 obtienen salarios en torno al mínimo establecido por la ley. Con sus familias son unos 3.200.000 mil chilenos que, con los 52.150 pesos que fijó el Gobierno, viven por debajo de los límites de la pobreza". Señala con fuerza que "los derechos humanos son una deuda pendiente imprescriptible". Aborda los problemas del pueblo y sus anhelos.
Analiza la situación del Partido: "Aunque es una gran victoria haber llegado a este congreso con un Partido vivo consciente de su rol, somos muy críticos de su estado. No ocultamos que estas dos décadas de inauditas dificultades y tantos dramas acumulados han dejado no sólo muertos y heridos, sino también agravios, agudos resentimientos que han perjudicado a veces la relación entre camaradas". Hace un llamado a superar las limitaciones y a continuar mejorando el Partido .
Al finalizar sostiene: "Después del XV Congreso, tras un análisis de su historia, se resolvió establecer como fecha de fundación de nuestro Partido el 4 de junio de 1912. Tomando en cuenta los Congresos nacionales realizados por el Partido Obrero Socialista, queremos proponer a esta magna reunión que este XVI Congreso pase a llamarse el XX Congreso del Partido fundado por Recabarren, del Partido Comunista".
Y la primera resolución aprobada en este evento dice: "El XX Congreso del Partido Comunista es un nuevo punto de partida".El XX Congreso entrega al Partido un nuevo Programa, que viene a reemplazar al elaborado en 1956 y plantea como el objetivo para esta etapa la Revolución Democrática. También se aprueban nuevos Estatutos.
Se elige un nuevo Comité Central, que designa como Secretaria General del PC a Gladys Marín, la primera mujer a la cabeza del Partido de Recabarren y Neruda.
Finaliza con los discursos de Volodia Teitelboim y de la nueva Secretaria General, que son rubricados por una cariñosa ovación y con la Internacional cantada a todo pulmón.
Fesal Chain C.
Sociólogo Universidad ARCIS
sábado, 9 de mayo de 2009
TRABAJOS DIGNOS DE ANTAÑO Y DE HOY.
Por Pedro Díaz Rojas
La Serena
"La tan mentada crisis económica está devolviendo obligatoriamente a las personas la necesidad de desempeñarse en labores que antes realizaban dignamente sus padres y abuelos."
Estando ya cercanos a celebrar el día mundial del trabajo y de los trabajadores, es saludable rememorar algunos oficios que antes veíamos realizarlos sin complejos a padres y abuelos, y que en la hora presente están emergiendo con fuerza, tanto en
sectores poblacionales como asimismo en lugares céntricos, toda vez que ya nadie debe acomplejarse al asumirlos y que a todos nos resultara mas conveniente recurrir a estos(as)dignos(as) trabajadores(as) que buscan también hacer frente a esta crisis que
aumentan los empresarios lanzando a la gente a la cesantía emulando a los bancos ,financieras e inmobiliarias que dieron el puntapie inicial a esta debacle.
Quienes llevamos algunos decenios transitando por la vida, no nos resulta difícil recordar a los hojalateros, modistas y sastres, soldadores, zapateros, arregladores de tijeras y cuchillos, fabricantes de volantines(en septiembre),reparadores de radios
y equipos musicales, fabricantes de helados caseros, etc.
Cuando se abrieron las fronteras del país a las importaciones de ropa, juguetes, artículos electrodomésticos, ollas, sartenes, cuchillería y tanto articulo que traen el rotulo de "desechable",fueron miles los que tuvieron que cerrar las puertas de sus pequeños negocios, fábricas y talleres dando paso a los artículos provenientes de China, Corea, Taiwan, India, Tailandia, etc,, con una calidad que merece fuertes reparos en contraposición con los que se producían en Chile con una durabilidad muy superior ("duro con el que dura más") y que se están desempolvando para ser llevados a estos talleres que han empezado a aparecer y que debemos privilegiarlos, tal como lo estamos haciendo con las pequeñas farmacias por el tema de la sinvergüenzura de las grandes cadenas de este rubro, y que todos conocemos muy bien.
Como apreciamos, esta crisis que es producto de tres décadas de neoliberalismo mueve a hombres y mujeres trabajadores(as) a sacar de los rincones sus pequeñas máquinas, limpiar sus mesones y estantes y abrir las puertas a la clientela que dejaron de atender hace ya tiempo en sus barrios los que fueron feneciendo como consecuencia de un sistema económico mundial que ha sido incapaz de poner al mercado como regulador de una economía con equidad.
A las trabajadoras y trabajadores que con dignidad están reabriendo las puertas de sus talleres de antaño les entregamos nuestros saludos, y no dudamos, que ante las injusticias también los veremos marchar por las calles con la frente en alto agitando alegres las banderas reclamando un nuevo orden social y económico..
La Serena (Chile)
1 de Mayo de 2009
La Serena
"La tan mentada crisis económica está devolviendo obligatoriamente a las personas la necesidad de desempeñarse en labores que antes realizaban dignamente sus padres y abuelos."
Estando ya cercanos a celebrar el día mundial del trabajo y de los trabajadores, es saludable rememorar algunos oficios que antes veíamos realizarlos sin complejos a padres y abuelos, y que en la hora presente están emergiendo con fuerza, tanto en
sectores poblacionales como asimismo en lugares céntricos, toda vez que ya nadie debe acomplejarse al asumirlos y que a todos nos resultara mas conveniente recurrir a estos(as)dignos(as) trabajadores(as) que buscan también hacer frente a esta crisis que
aumentan los empresarios lanzando a la gente a la cesantía emulando a los bancos ,financieras e inmobiliarias que dieron el puntapie inicial a esta debacle.
Quienes llevamos algunos decenios transitando por la vida, no nos resulta difícil recordar a los hojalateros, modistas y sastres, soldadores, zapateros, arregladores de tijeras y cuchillos, fabricantes de volantines(en septiembre),reparadores de radios
y equipos musicales, fabricantes de helados caseros, etc.
Cuando se abrieron las fronteras del país a las importaciones de ropa, juguetes, artículos electrodomésticos, ollas, sartenes, cuchillería y tanto articulo que traen el rotulo de "desechable",fueron miles los que tuvieron que cerrar las puertas de sus pequeños negocios, fábricas y talleres dando paso a los artículos provenientes de China, Corea, Taiwan, India, Tailandia, etc,, con una calidad que merece fuertes reparos en contraposición con los que se producían en Chile con una durabilidad muy superior ("duro con el que dura más") y que se están desempolvando para ser llevados a estos talleres que han empezado a aparecer y que debemos privilegiarlos, tal como lo estamos haciendo con las pequeñas farmacias por el tema de la sinvergüenzura de las grandes cadenas de este rubro, y que todos conocemos muy bien.
Como apreciamos, esta crisis que es producto de tres décadas de neoliberalismo mueve a hombres y mujeres trabajadores(as) a sacar de los rincones sus pequeñas máquinas, limpiar sus mesones y estantes y abrir las puertas a la clientela que dejaron de atender hace ya tiempo en sus barrios los que fueron feneciendo como consecuencia de un sistema económico mundial que ha sido incapaz de poner al mercado como regulador de una economía con equidad.
A las trabajadoras y trabajadores que con dignidad están reabriendo las puertas de sus talleres de antaño les entregamos nuestros saludos, y no dudamos, que ante las injusticias también los veremos marchar por las calles con la frente en alto agitando alegres las banderas reclamando un nuevo orden social y económico..
La Serena (Chile)
1 de Mayo de 2009
CUBA Y ESTADOS UNIDOS
Una deuda que pagar
POR JORGE GÓMEZ BARATA, DE ARGENPRESS
En la cultura norteamericana, caracterizada por el pragmatismo, hay un aforismo elemental: "lo primero es lo primero". Eso es lo que el presidente Barack Obama debiera tener presente, si realmente desea un cambio significativo en las relaciones entre su país y La Habana.
Los procesos políticos, que implican a varios países, tienen efectos sobre la sociedad en su conjunto, perduran por mucho tiempo y asumen una entidad y una escala, que hace virtual-mente imposible abordarlos en su conjunto, más aun cuando se trata de rectificar procedimientos.
Así ocurre con la política norteamericana hacía Cuba, que dicho sea de paso, no es sólo el bloqueo. La agresividad que asumió Washington, frente al proceso revolucionario que encabeza Fidel Castro, no se puede superar, simplemente dando vuelta la hoja.
Es cierto que, con carencias y debilidades, a la Casa Blanca ha llegado una administración diferente. No es menos capitalista, ni menos imperialista, ni ha renunciado a la hegemonía, pero, parece evidente, que es menos brutal y primitiva que la administración anterior, de George Bush, y que procura alcanzar sus objetivos, de modo menos cruentos.
En ciertos asuntos, la administración de Obama ha realizado pronunciamientos y dado señales que parte de la opinión pública y muchos gobernantes juzgan como positivos.
Un pasado difícil de superar
Pero la historia no es gratis y deja consecuencias. Para llegar al punto donde se encuentra, a lo largo de cincuenta años, la política cubana de los Estados Unidos ha transitado por un largo y tortuoso camino de desmesurada hostilidad.
Las agresiones y las amenazas militares, el terrorismo y las acciones desestabilizadoras, incluso armadas promovidas y conducidas por la CÍA, el financiamiento a la contrarrevolución interna, los intentos por asesinar a Fidel Castro, la manipulación de los procesos migratorios, las transmisiones de radio y televisión y el bloqueo económico, entre otras medidas, configuran un conjunto, que difícilmente se puede superar con una decisión.
Cada una de esas acciones y todas en su conjunto han impactado sobre millones de personas, sembrado el camino de carencias materiales, sufrimientos y tensiones, separado, dividido y enlutado familias y retrasado el progreso, creando reservas que pasan de una generación a otras, no como legado, sino como presente.
Cincuenta años de cerco han dejado una profunda cicatriz en la psicología social de autoridades y gentes que reaccionan con desconfianza. Se necesita tiempo y pruebas para que los cubanos vuelvan a creer en la buena fe de un presidente norteamericano.
Si fueran ciertas las intenciones de la actual administración, no existe mejor opción que, al igual a como hizo en el viaje de ida, sin necesidad de diálogos ni de justificaciones y sin pedir lo que Cuba no puede dar, Estados Unidos, por sus propias razones, comience a desmantelar el entramado que forma su política hacia Cuba.
Es absurdo creer que, como si estuvieran en un estado de virginal inocencia las partes pueden comenzar con un diálogo como si nada hubiera ocurrido y encontrare una mágica solución global. Un punto de vista semejante es una ilusión o una tomadura de pelo. No existen las condiciones para ello y sobre todo no existe una agenda bilateral.
Primero es lo primero
Para avanzar los primeros tramos, en un verdadero cambio en las relaciones con Cuba, las autoridades de Washington tienen que actuar unilateralmente para sanear el ambiente.
Tiene que crear un clima adecuado y propiciar una especie de "desenganche", para lo cual es preciso una inequívoca revisión de sus acciones más agresivas, ilegales, irritantes y criminales, asumiendo los principios de su lógica pragmática: "Lo primero es lo primero".
En ese entendido, Estados Unidos debiera declarar que no abriga la intención de cambiar el régimen político cubano de ninguna forma y por tanto carece de intenciones agresivas desde el punto de vista militar.
Por ese camino el presidente Obama pudiera ratificar la instrucción dictada por uno de sus antecesores, Gerald Ford, quien prohibió a todas las agencias y funcionarios norteamericanos involucrarse en conspiraciones para asesinar a líderes políticos.
Definiciones así evidenciarían una voluntad de normalizar las relaciones estatales entre ambos países, para lo cual es preciso descontinuar las prácticas y comportamientos que impiden lograrlo.
Entre los primeros pasos, que no requieren de complicados procesos legislativos y que disfrutan de consenso entre importantes sectores de la sociedad norteamericana, pudieran estar la cuestión de los viajes de ciudadanos estadounidenses a Cuba, las visitas familiares de cubanos a Estados Unidos, los intercambios académicos, científicos y culturales, así como el levantamiento de las restricciones y de las trabas financieras para la adquisición de alimentos, medicinas, materias primas, fertilizantes, maquinarias y tecnología para producirlos.
A ese proceso pudieran sumarse contactos oficiales u oficiosos a diferentes niveles y encuentros de funcionarios norteamericanos con legisladores, intelectuales y representantes de la sociedad civil cubana, tal y como habitualmente han hecho altos dirigentes cubanos, especialmente Fidel Castro con personalidades norteamericanas.
La idea que predomina hoy, en el sentido de que las autoridades norteamericanas sólo pueden hablar y recibir evaluaciones de la realidad cubana de los grupúsculos contrarrevolucionarios, es enfermiza y discrimina a la inmensa mayoría de la sociedad cubana.
Estados Unidos no debiera dilatar ni un minuto más la decisión de suspender las actuales transmisiones de radio y televisión hacia Cuba y restablecer el uso de las frecuencias de onda media y corta asignadas a la Voz de los Estados Unidos.
Por ese camino, de un modo expedito, sin estridencias ni polémicas, ambos países podrán centrarse en las cuestiones bilaterales y avanzar hacía zonas de intereses comunes donde se abren perspectivas de cooperación.
De ese modo, el fracasado bloqueo caerá por su propio peso y se avanzará hacía la solución de entuertos mayores, entre ellos, la base naval de Guantánamo.
El mantenimiento de esa instalación militar no sólo está en contra de las leyes cubanas, sino que vulnera cualquier principio de equidad internacional. En ese contexto, violentan la voluntad del gobierno y el pueblo de la Isla, convirtiendo a las tropas norteamericanas de Guantánamo en un virtual destacamento de ocupación.
Como se puede ver, el camino a superar en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, es largo y difícil, pero como ocurre con cualquier otro camino: comienza por dar los primeros pasos. •
POR JORGE GÓMEZ BARATA, DE ARGENPRESS
En la cultura norteamericana, caracterizada por el pragmatismo, hay un aforismo elemental: "lo primero es lo primero". Eso es lo que el presidente Barack Obama debiera tener presente, si realmente desea un cambio significativo en las relaciones entre su país y La Habana.
Los procesos políticos, que implican a varios países, tienen efectos sobre la sociedad en su conjunto, perduran por mucho tiempo y asumen una entidad y una escala, que hace virtual-mente imposible abordarlos en su conjunto, más aun cuando se trata de rectificar procedimientos.
Así ocurre con la política norteamericana hacía Cuba, que dicho sea de paso, no es sólo el bloqueo. La agresividad que asumió Washington, frente al proceso revolucionario que encabeza Fidel Castro, no se puede superar, simplemente dando vuelta la hoja.
Es cierto que, con carencias y debilidades, a la Casa Blanca ha llegado una administración diferente. No es menos capitalista, ni menos imperialista, ni ha renunciado a la hegemonía, pero, parece evidente, que es menos brutal y primitiva que la administración anterior, de George Bush, y que procura alcanzar sus objetivos, de modo menos cruentos.
En ciertos asuntos, la administración de Obama ha realizado pronunciamientos y dado señales que parte de la opinión pública y muchos gobernantes juzgan como positivos.
Un pasado difícil de superar
Pero la historia no es gratis y deja consecuencias. Para llegar al punto donde se encuentra, a lo largo de cincuenta años, la política cubana de los Estados Unidos ha transitado por un largo y tortuoso camino de desmesurada hostilidad.
Las agresiones y las amenazas militares, el terrorismo y las acciones desestabilizadoras, incluso armadas promovidas y conducidas por la CÍA, el financiamiento a la contrarrevolución interna, los intentos por asesinar a Fidel Castro, la manipulación de los procesos migratorios, las transmisiones de radio y televisión y el bloqueo económico, entre otras medidas, configuran un conjunto, que difícilmente se puede superar con una decisión.
Cada una de esas acciones y todas en su conjunto han impactado sobre millones de personas, sembrado el camino de carencias materiales, sufrimientos y tensiones, separado, dividido y enlutado familias y retrasado el progreso, creando reservas que pasan de una generación a otras, no como legado, sino como presente.
Cincuenta años de cerco han dejado una profunda cicatriz en la psicología social de autoridades y gentes que reaccionan con desconfianza. Se necesita tiempo y pruebas para que los cubanos vuelvan a creer en la buena fe de un presidente norteamericano.
Si fueran ciertas las intenciones de la actual administración, no existe mejor opción que, al igual a como hizo en el viaje de ida, sin necesidad de diálogos ni de justificaciones y sin pedir lo que Cuba no puede dar, Estados Unidos, por sus propias razones, comience a desmantelar el entramado que forma su política hacia Cuba.
Es absurdo creer que, como si estuvieran en un estado de virginal inocencia las partes pueden comenzar con un diálogo como si nada hubiera ocurrido y encontrare una mágica solución global. Un punto de vista semejante es una ilusión o una tomadura de pelo. No existen las condiciones para ello y sobre todo no existe una agenda bilateral.
Primero es lo primero
Para avanzar los primeros tramos, en un verdadero cambio en las relaciones con Cuba, las autoridades de Washington tienen que actuar unilateralmente para sanear el ambiente.
Tiene que crear un clima adecuado y propiciar una especie de "desenganche", para lo cual es preciso una inequívoca revisión de sus acciones más agresivas, ilegales, irritantes y criminales, asumiendo los principios de su lógica pragmática: "Lo primero es lo primero".
En ese entendido, Estados Unidos debiera declarar que no abriga la intención de cambiar el régimen político cubano de ninguna forma y por tanto carece de intenciones agresivas desde el punto de vista militar.
Por ese camino el presidente Obama pudiera ratificar la instrucción dictada por uno de sus antecesores, Gerald Ford, quien prohibió a todas las agencias y funcionarios norteamericanos involucrarse en conspiraciones para asesinar a líderes políticos.
Definiciones así evidenciarían una voluntad de normalizar las relaciones estatales entre ambos países, para lo cual es preciso descontinuar las prácticas y comportamientos que impiden lograrlo.
Entre los primeros pasos, que no requieren de complicados procesos legislativos y que disfrutan de consenso entre importantes sectores de la sociedad norteamericana, pudieran estar la cuestión de los viajes de ciudadanos estadounidenses a Cuba, las visitas familiares de cubanos a Estados Unidos, los intercambios académicos, científicos y culturales, así como el levantamiento de las restricciones y de las trabas financieras para la adquisición de alimentos, medicinas, materias primas, fertilizantes, maquinarias y tecnología para producirlos.
A ese proceso pudieran sumarse contactos oficiales u oficiosos a diferentes niveles y encuentros de funcionarios norteamericanos con legisladores, intelectuales y representantes de la sociedad civil cubana, tal y como habitualmente han hecho altos dirigentes cubanos, especialmente Fidel Castro con personalidades norteamericanas.
La idea que predomina hoy, en el sentido de que las autoridades norteamericanas sólo pueden hablar y recibir evaluaciones de la realidad cubana de los grupúsculos contrarrevolucionarios, es enfermiza y discrimina a la inmensa mayoría de la sociedad cubana.
Estados Unidos no debiera dilatar ni un minuto más la decisión de suspender las actuales transmisiones de radio y televisión hacia Cuba y restablecer el uso de las frecuencias de onda media y corta asignadas a la Voz de los Estados Unidos.
Por ese camino, de un modo expedito, sin estridencias ni polémicas, ambos países podrán centrarse en las cuestiones bilaterales y avanzar hacía zonas de intereses comunes donde se abren perspectivas de cooperación.
De ese modo, el fracasado bloqueo caerá por su propio peso y se avanzará hacía la solución de entuertos mayores, entre ellos, la base naval de Guantánamo.
El mantenimiento de esa instalación militar no sólo está en contra de las leyes cubanas, sino que vulnera cualquier principio de equidad internacional. En ese contexto, violentan la voluntad del gobierno y el pueblo de la Isla, convirtiendo a las tropas norteamericanas de Guantánamo en un virtual destacamento de ocupación.
Como se puede ver, el camino a superar en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, es largo y difícil, pero como ocurre con cualquier otro camino: comienza por dar los primeros pasos. •
NO ES UN PROBLEMA DE TOLERANCIA, SI DE PRINCIPIOS
Juan Andrés Lagos
EL SIGLO 8 DE MAYO DE 2009
Lo que ha hecho el ex Ministro de Economía del Presidente Salvador Allende y hasta hace muy poco destacado representante del «laguismo» en la Concertación, el Senador Fernando Flores, tiene por cierto consecuencias éticas de fuertes proyecciones.
Más allá de que su labor como parlamentario es crecientemente rechazada y hasta repudiada por quienes votaron por él en el norte del país, y seguramente este debe ser un dato no menor para quien ha dicho públicamente que en política el pragmatismo tiene un valor.
Más allá de que la idea-fuerza de mostrarse a sí mismo como el «gran innovador», amparado en un simplista concepto de la tecnología aplicada al desarrollo humano, no ha sido ningún aporte a la vida política y social del país.
Más allá, incluso, de la tolerancia democrática real, esa que reconoce el valor del pluralismo, del ciudadano, de la participación, de la inclusión, de la justicia social, de la hermandad entre las naciones y pueblos, del respeto a los Derechos Humanos.
Su determinación final tiene por cierto consecuencias éticas.
El, sin presión alguna que se conozca, en determinación totalmente voluntaria, ha decidido respaldar al candidato presidencial del tronco histórico de la derecha criolla, la misma que respaldó el golpe y la misma que impuso en Chile a sangre y fuego el sistema neoliberal y la actual constitución política, legitimada en definitiva por el Presidente Ricardo Lagos en una acción cosmética que ni siquiera la propia Concertación, ahora, avala.
Aquí, en Chile, no ha sido la izquierda ni el progresismo democrático el sector político que ha buscado, de múltiples modos y formas, imponer una impunidad a las violaciones a los derechos humanos de primera generación, entre los cuales el derecho a la vida, y proyectar, hacia el futuro de Chile, la legitimidad del uso de la fuerza militar ante escenarios que ese mismo sector define como «peligros para la nación o para la seguridad nacional».
En esa supuesta doctrina, que entre otras cosas ya ha sido anunciada por el propio Piñera (la militarización de las regiones en donde existen una gran cantidad de comunidades mapuches), se entrelazan la impunidad hacia el pasado y la fuerza represiva hacia el futuro, como factor de «gobernabilidad democrática». Cuestión que el candidato de la derecha copia, casi exactamente, del actual gobierno de Colombia.
Es más que evidente que Piñera remarca su prioridad respecto de la «lucha contra la delincuencia», con una inclusión y asociación bastante perversa de la represión a los movimientos sociales y políticos que, una vez más, él y su sector, ante ellos mismos, deciden que no son democráticos.
Sin embargo, esta misma derecha mantiene a lo menos un llamativo silencio y pasividad respecto de proyectos de ley que de verdad ataquen el lavado de dinero, el narcotráfico y otros flagelos que son de alta rentabilidad económica, pero lapidarios para una calidad de vida real.
En el plano de las relaciones internacionales, esta derecha persiste en dar la espalda a todo el positivo, democrático y futurista proceso de integración que recorre el continente, y del cual son exponentes no sólo Presidentes, sino pueblos mayoritarios tales como el de Brasil, Argentina, Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, El Salvador, Paraguay, Uruguay, Honduras, Nicaragua; y en ese mismo contexto los marcos multilaterales tales como el Mercosur, Unasur, a los cuáles la derecha criolla pre moderna lo único que hace es «mostrarle los dientes», y con bastante falta de imaginación y creatividad, señalar que son expresión del «populismo».
Una derecha que simplemente quedó, una vez más, descolocada, en la reciente Cumbre Iberoamericana, cuando el propio Obama (a diferencia de Bush), hizo gestos de reconocimiento a los «populistas de izquierda», a lo menos como actores y sujetos políticos válidos a quienes no se puede desconocer tan caprichosamente.
Una derecha que dice que el sistema binominal está bien, porque «da gobernabilidad», y entonces «hay que perfeccionarlo, pero no cambiarlo».
Una derecha que encuentra «perfecta» la actual constitución política.
Una derecha que persiste en sostener el monetarismo extremo, en franca retirada en todo el mundo, como política de acumulación para sostener el capital financiero predominante en la economía nacional.
Una derecha que tiene un patrón valórico que asusta, por su intolerancia, pero que al mismo tiempo es extremadamente liberal en el plano de la mercantilización de la vida social y de las relaciones humanas.
Una derecha que ha defendido como «gato de espalda» a los grandes clanes para evitar que los delitos que han cometido con el escándalo de los precios a los remedios, sea penalizado. Pero que sin embargo demanda las «penas del infierno» a quienes no cancelan sus deudas, a quienes muchas veces, por incapacidad, no pueden responder a las exigencias de la usura instalada como un valor social.
Hay muchas cuestiones más, pero a esta derecha, no a otra, se incorpora «el innovador» ex Ministro de Economía del gobierno de Salvador Allende.
Tal vez, el parlamentario hasta hace muy poco exponente del laguismo se equivocó de oportunidad y tiempo. Tal vez no, porque podría estar evaluando que Piñera va a ganar, y este es el momento de subirse al carro.
Ciertamente el pasado y la historia son asuntos del presente. Una ética básica indica que en i forma individual, y social, es bueno y necesario hacerse cargo de ese pasado y de esa historia.
En un diálogo epistolar tolerante, abierto y humanista, el filósofo italiano Eco y el Cardenal católicoMartini, hacen referencia a estos aspectos.
Ambos vigentes, ninguno posmoderno.
Tal vez, Flores se equivocó de oportunidad y tiempo, y a lo mejor este podría haber tenido otro cuando en Chile la «democracia de los consensos o de los acuerdos», fraguada todavía cuando Pinochet era Comandante en Jefe, estaba en sus apogeo.
Chile está cambiando, y el gesto de Flores cala profundo por este contexto, que es presente y por sobre todo futuro.
Aún cuando el pasado y la historia tienen si duda un valor, así como la coherencia, cuando se habla desde la ética y los principios, hemos querido centrar este comentario en otros aspectos
Lo de Fernando Flores no es un asunto de tolerancia, es un asunto de tolerancis, es un asunto de principios.
EL SIGLO 8 DE MAYO DE 2009
Lo que ha hecho el ex Ministro de Economía del Presidente Salvador Allende y hasta hace muy poco destacado representante del «laguismo» en la Concertación, el Senador Fernando Flores, tiene por cierto consecuencias éticas de fuertes proyecciones.
Más allá de que su labor como parlamentario es crecientemente rechazada y hasta repudiada por quienes votaron por él en el norte del país, y seguramente este debe ser un dato no menor para quien ha dicho públicamente que en política el pragmatismo tiene un valor.
Más allá de que la idea-fuerza de mostrarse a sí mismo como el «gran innovador», amparado en un simplista concepto de la tecnología aplicada al desarrollo humano, no ha sido ningún aporte a la vida política y social del país.
Más allá, incluso, de la tolerancia democrática real, esa que reconoce el valor del pluralismo, del ciudadano, de la participación, de la inclusión, de la justicia social, de la hermandad entre las naciones y pueblos, del respeto a los Derechos Humanos.
Su determinación final tiene por cierto consecuencias éticas.
El, sin presión alguna que se conozca, en determinación totalmente voluntaria, ha decidido respaldar al candidato presidencial del tronco histórico de la derecha criolla, la misma que respaldó el golpe y la misma que impuso en Chile a sangre y fuego el sistema neoliberal y la actual constitución política, legitimada en definitiva por el Presidente Ricardo Lagos en una acción cosmética que ni siquiera la propia Concertación, ahora, avala.
Aquí, en Chile, no ha sido la izquierda ni el progresismo democrático el sector político que ha buscado, de múltiples modos y formas, imponer una impunidad a las violaciones a los derechos humanos de primera generación, entre los cuales el derecho a la vida, y proyectar, hacia el futuro de Chile, la legitimidad del uso de la fuerza militar ante escenarios que ese mismo sector define como «peligros para la nación o para la seguridad nacional».
En esa supuesta doctrina, que entre otras cosas ya ha sido anunciada por el propio Piñera (la militarización de las regiones en donde existen una gran cantidad de comunidades mapuches), se entrelazan la impunidad hacia el pasado y la fuerza represiva hacia el futuro, como factor de «gobernabilidad democrática». Cuestión que el candidato de la derecha copia, casi exactamente, del actual gobierno de Colombia.
Es más que evidente que Piñera remarca su prioridad respecto de la «lucha contra la delincuencia», con una inclusión y asociación bastante perversa de la represión a los movimientos sociales y políticos que, una vez más, él y su sector, ante ellos mismos, deciden que no son democráticos.
Sin embargo, esta misma derecha mantiene a lo menos un llamativo silencio y pasividad respecto de proyectos de ley que de verdad ataquen el lavado de dinero, el narcotráfico y otros flagelos que son de alta rentabilidad económica, pero lapidarios para una calidad de vida real.
En el plano de las relaciones internacionales, esta derecha persiste en dar la espalda a todo el positivo, democrático y futurista proceso de integración que recorre el continente, y del cual son exponentes no sólo Presidentes, sino pueblos mayoritarios tales como el de Brasil, Argentina, Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, El Salvador, Paraguay, Uruguay, Honduras, Nicaragua; y en ese mismo contexto los marcos multilaterales tales como el Mercosur, Unasur, a los cuáles la derecha criolla pre moderna lo único que hace es «mostrarle los dientes», y con bastante falta de imaginación y creatividad, señalar que son expresión del «populismo».
Una derecha que simplemente quedó, una vez más, descolocada, en la reciente Cumbre Iberoamericana, cuando el propio Obama (a diferencia de Bush), hizo gestos de reconocimiento a los «populistas de izquierda», a lo menos como actores y sujetos políticos válidos a quienes no se puede desconocer tan caprichosamente.
Una derecha que dice que el sistema binominal está bien, porque «da gobernabilidad», y entonces «hay que perfeccionarlo, pero no cambiarlo».
Una derecha que encuentra «perfecta» la actual constitución política.
Una derecha que persiste en sostener el monetarismo extremo, en franca retirada en todo el mundo, como política de acumulación para sostener el capital financiero predominante en la economía nacional.
Una derecha que tiene un patrón valórico que asusta, por su intolerancia, pero que al mismo tiempo es extremadamente liberal en el plano de la mercantilización de la vida social y de las relaciones humanas.
Una derecha que ha defendido como «gato de espalda» a los grandes clanes para evitar que los delitos que han cometido con el escándalo de los precios a los remedios, sea penalizado. Pero que sin embargo demanda las «penas del infierno» a quienes no cancelan sus deudas, a quienes muchas veces, por incapacidad, no pueden responder a las exigencias de la usura instalada como un valor social.
Hay muchas cuestiones más, pero a esta derecha, no a otra, se incorpora «el innovador» ex Ministro de Economía del gobierno de Salvador Allende.
Tal vez, el parlamentario hasta hace muy poco exponente del laguismo se equivocó de oportunidad y tiempo. Tal vez no, porque podría estar evaluando que Piñera va a ganar, y este es el momento de subirse al carro.
Ciertamente el pasado y la historia son asuntos del presente. Una ética básica indica que en i forma individual, y social, es bueno y necesario hacerse cargo de ese pasado y de esa historia.
En un diálogo epistolar tolerante, abierto y humanista, el filósofo italiano Eco y el Cardenal católicoMartini, hacen referencia a estos aspectos.
Ambos vigentes, ninguno posmoderno.
Tal vez, Flores se equivocó de oportunidad y tiempo, y a lo mejor este podría haber tenido otro cuando en Chile la «democracia de los consensos o de los acuerdos», fraguada todavía cuando Pinochet era Comandante en Jefe, estaba en sus apogeo.
Chile está cambiando, y el gesto de Flores cala profundo por este contexto, que es presente y por sobre todo futuro.
Aún cuando el pasado y la historia tienen si duda un valor, así como la coherencia, cuando se habla desde la ética y los principios, hemos querido centrar este comentario en otros aspectos
Lo de Fernando Flores no es un asunto de tolerancia, es un asunto de tolerancis, es un asunto de principios.
martes, 7 de abril de 2009
LA COLUSION FARMACEUTICA
CENDA
Carta Económica 05 de Abril de 2009
La colusión farmacéutica
Por Hugo Fazio
La colusión en los mercados oligopólicos –que son muy numerosos en el país- no constituye un hecho nuevo. Las denuncias al respecto en contra de los tres consorcios que controlan la comercialización de productos farmacéuticos -Cruz Verde, Farmacias Ahumada y Salcobrand- han sido numerosas. La concentración sectorial empezó a producirse de comienzo de la década de los noventa, o sea durante los gobiernos de la Concertación. Con su accionar las grandes cadenas liquidaron masivamente a grupos menores y a propietarios individuales. Lo nuevo fue que la investigación efectuada por la Fiscalía Nacional Económica (FNE) desde diciembre de 2008 acusando a tres consorcios de coludirse para elevar los precios de 222 medicamentos entre diciembre de 2007 y abril de 2008 fue corroborada y ampliada por Farmacias Ahumada (FASA), controlada por José Codner y con una fuerte presencia del grupo Solari, poseedor de un 20% de los títulos.
FASA: estructura de propiedad
(Fuente: Fasa. En % del total)
Accionista------------------------------ %
José Codner y flia.--------------------- 51,1
Inv. Institucionales-------------------- 24,7
Grupo Solari (Falabella)--------------- 20,0
AIG------------------------------------ 2,0
Las otras dos cadenas rechazan la existencia de colusión. Los hechos indican que entre Cruz Verde y SalcoBrand existen relaciones muy profundas, desde que el grupo Yarur tomó el control de esta última. “Se concretó una alianza estratégica entre SalcoBrand y Socofar- expresó en diciembre de 2008 la FNE en su informe sobre la necesidad de investigar la existencia de colusión- (…) en virtud de la cual (ésta, Socofar) surte a SalcoBrand, desde el primero de octubre 2007 y hasta la fecha de medicamentos genéricos”. Socofar es la empresa controladora de Cruz Verde. El abastecimiento de genéricos se realiza desde el laboratorio Mintlab, que pertenece a Socofar. Con esta alianza, Mintlab pasó a ser el mayor abastecedor de genéricos en el país, desplazando al Laboratorio Chile, que tradicionalmente –desde que era empresa estatal- ocupaba ese lugar. A su vez, Socofar le compra medicamentos de marca al laboratorio Medipharma, perteneciente a Salcobrand.
Por tanto, las estrechas relaciones van mucho más allá de los acuerdos en materia de precios. La FNE en su requerimiento sobre colusión hace referencias explícitas a esta relación. “Conlleva –se señala en el documento- cierto grado de integración. Dicho convenio -añade- es un instrumento que, evidentemente, facilita y legitima los canales de comunicación entre competidores, y por otra parte permite un traspaso de información respecto al volumen de compra y venta”.
El acuerdo de estas cadenas afectando a los consumidores no es primera vez que se reconoce públicamente. En 1993, frente a otras investigaciones efectuadas por los organismos antimonopólicos, el gerente general a esa fecha de Cruz Verde, Jorge Brenner, en una exposición en la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados reconoció la existencia de acuerdos con Ahumada y Salco –controlada por las familias Colodro, Weinstein y Bitrán, que posteriormente se fusionó con Brand, dando origen a SalcoBrand- para fijar determinados precios. La constatación condujo a aplicar multas a las cadenas, que fue menor para la que corroboró las denuncias, Cruz Verde.
No constituyen tampoco los únicos casos de colusión en que participan grandes empresas chilenas. En enero, el Departamento de Justicia norteamericana multó en US$109 millones a Lan Chile por ponerse de acuerdo con Aerolinhas Brasileiras y EL AL de Israel. La empresa aérea es controlada por el grupo Cueto y el candidato presidencial de derecha Sebastián Piñera. “Los consumidores –expresó la resolución judicial- se vieron obligados a pagar más debido a tarifas de embarques infladas y abusivas aplicadas por estas empresas” (27/03/09).
El requerimiento iniciado por la FNE en diciembre de 2008 incluyó un medicamento que en sólo cinco meses experimentó en las tres cadenas un aumento de 187%, sin que funcionase ningún mecanismo en defensa de los consumidores. FASA fue aún más lejos. Informó de alzas en ese periodo en 298 medicamentos reconociendo que el producto de mayor incremento lo hizo en 310,6%. Los antecedentes proporcionados hacen partícipes, además, a nueve laboratorios en la concertación de precios. El fiscal nacional económico, Enrique Vergara destacó como un acontecimiento sin precedentes “que venga un participante de un cartel, se acerque voluntariamente a la Fiscalía, reconozca el hecho y colaborase” (26/03/09).
En el acuerdo entre la FNE y FASA la cadena farmacéutica se compromete a entregar un millón de dólares bajo la figura de un “beneficio social” y a mejorar su gestión para no volver a caer en acciones del mismo tipo. El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) al conocer el acuerdo de conciliación estableció explícitamente en su resolución la aclaración “que el pago monetario al que pretende quedar obligado la parte de FASA es una multa y que por ende supone reconocimiento de responsabilidad por hechos constitutivos de infracción a las normas sobre protección de Libre Competencia (…)”. El monto fijado en la conciliación es ridículo, no tiene ninguna relación con las utilidades obtenidas. El director del Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), José Roa, ha declarado que se trata de una suma muy inferior a la esperada y no descarta interponer una demanda colectiva. El representante de las farmacias no miembro de las cadenas oligopólicas (Unfach), Gilberto Rudolph, se pronunció por que se aplique la “ máxima multa” establecida en las leyes vigentes, ascendente a US$15 millones (03/04/09).
En EE.UU. la colusión puede llevar a sanciones hasta de US$100 millones y a penas de cárcel para los responsables, con un máximo de diez años, además de tener que cancelar personalmente una multa que puede alcanzar al millón de dólares. En Chile, la ley que estableció el TDLC durante el gobierno Lagos las acciones contrarias a la libre competencia se despenalizaron, porque la derecha se opuso a establecerlas y el ejecutivo concilió frente a esta posición, significando un retroceso en este aspecto frente a la legislación existente con anterioridad.
Desde luego, la gravedad del asunto no se resuelve únicamente con una sanción pecuniaria, ya que revela un problema de salud pública y de carencia de regulaciones, muy grave. La dirección de Fasa ha señalado su desconocimiento de los pasos dados por los altos empleados que acordaron la colusión. Es una afirmación no creíble. De ser así no estarían cumpliendo con sus funciones directivas, no desapareciendo por ende su responsabilidad.
El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, destacó que constituía “un juicio histórico”, para lograr que “el mercado funcione bien y funcione para todos” (26/03/09). Los hechos confirman que realmente no funcionan mecanismos de mercado y que deben establecerse regulaciones que enfrenten los altos niveles de concentración del sector y de la economía chilena, asunto central que, desde luego, no se resuelve con la constatación de la colusión y las multas a aplicarse, lo cual no significa restar significación a la investigación efectuada por la FNE. Se trata, precisamente, que sirva de fundamento para medidas de fondo. El gobierno no puede limitarse a esperar que la FNE y el TDLC hagan “lo que les corresponde”, como manifestó el ministro (02/04/09)
Llama la atención que un ex fiscal económico durante los gobiernos de la Concertación, Pedro Mattar, defienda a una de las empresas que se coludieron, Cruz Verde, ratificando una vez más el movimiento que se produce desde cargos públicos a funciones en consorcios privados o viceversa, que explica en no pocos casos la no defensa de los intereses de la población. Más aún, Mattar pidió al TDLC que rechace el acuerdo entre la FNE y FASA, afirmando que la conciliación, en su opinión, tendría visos de ilegalidad. De esta manera, pretende negar en la práctica la existencia de colusión.
El mercado farmacéutico tiene un grado de concentración muy elevado, lo cual facilita el entendimiento, aunque en otros momentos conduce –como efectivamente en un momento aconteció- a guerra de precios. Las tres cadenas controlan un 92,1% del mercado. En conjunto poseen 1.280 locales. La colusión adquiere aún más gravedad por tratarse de un mercado inelástico, ya que en muchos casos los usuarios deben adquirir un medicamento específico por prescripción médica aunque su precio se eleve. No tienen alternativa a no ser dejar de consumirlo.
Mercado farmacéutico: nivel de concentración
(Fuente: Diario Financiero. En porcentaje de ventas y número de locales)
Cadena ---------%------------ Nº locales--------------- controlada por:
Cruz Verde ---40,6%------------ 511------------------- Guillermo Harding
FASA--------- 27,7%------------ 347------------------- José Codner
Salcobrand---- 23,8%----------- 422------------------- Grupo Yarur
Fasa tiene inversiones, además, en México y Perú. Completando en los tres países 1.176 locales, de los cuales un 55% está en México, 31% en Chile y 14% en Perú. En el año 2000 adquirió la cadena Drogamed en Brasil, que posteriormente vendió a causa de las fuertes pérdidas registradas. Es uno de los grupos económicos chilenos que se ha expandido en América Latina. Lo sucedido de inmediato planteó la interrogante de sí las mismas prácticas las trasladó a otros países de la región. En Perú, la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso solicitó al Instituto Nacional de Defensa de la Libre Competencia investigar a Boticas Fasa –su filial en el vecino país- si había o no recurrido a iguales prácticas. En México, la Comisión Federal de Competencia estudia lo acontecido para ver si amerita una investigación a Farmacias Benavidas, la filial azteca de FASA.
El reconocimiento de la existencia de colusión condujo a una división en el directorio de la cadena farmacéutica. Los representantes del grupo Solari (Falabella) y de las AFP criticaron el actuar de la mayoría del directorio y de los principales ejecutivos. Falabella respaldó la petición de las AFP de una junta extraordinaria de accionistas, en la cual el grupo Harding tiene la mayoría, pidiendo además la salida del vicepresidente ejecutivo y el fiscal. “A mi me sorprende el llamado de renuncia que han hecho estos cuatro directores –comentó el director Alexander Fernández, elegido con los votos del grupo Harding-, cuando en las últimas dos reuniones de directorio ellos nunca expresaron disconformidad con el acuerdo que se había llevado a cabo” (31/03/09).
Frecuentemente las disputas entre intereses económicos entregan antecedentes para formarse una opinión más profunda sobre los manejos efectuados. Los accionistas mayoritarios hicieron trascender la realización de una reunión en enero entre José Codner y el vicepresidente de Falabella Juan Cuneo, lo que demostraría su conocimiento de las gestiones que ya entones se efectuaban con la FNE. Cuneo confirmó la realización de la cita, pero negó que en ella se hubiese tratado el acuerdo con la Fiscalía. Por lo demás, Falabella tiene historial de haber participado en otros actos de colusión reconocidos por la Corte Suprema. Así aconteció en la llamada “guerra del Plasma” durante la cual se puso de acuerdo con Cencosud, controlada por el grupo Paulmann, para presionar a proveedores tecnológicos.
El Mercurio inmediatamente salió al paso de cualquier intento de establecer regulaciones. “Este incidente probablemente dará origen –editorializó- a propuestas de establecer límites máximos de participación de mercado en determinadas industrias con el argumento de la inconveniencia de que ellas estén dominadas por un reducido número de operadores. Pero eso sería –pontificó- inadecuado para el país, porque impediría traspasar a los consumidores el ahorro de costos derivado de un mejor aprovechamiento de las economías de escala (…)” (26/03/09). Las personas groseramente afectadas por la colusión deben estar preguntándose cuál es el “traspaso de costos” en su beneficio y cómo se expresa el aprovechamiento de los mecanismos de economía a escala.
El tema de fondo es que la salud –así como acontece con la educación y la previsión- pasó a ser un negocio más. Esta aberración es lo que debe modificarse. A la población debe garantizársele la atención adecuada y quienes deseen –y puedan- contratar servicios adicionales tendrían que correr con los gastos consiguientes. La indignación pública hacia el “negocio de la salud” constituye una de las razones que condujo a diez de las trece Isapres a no reajustar sus planes durante el año que se inicia en junio próximo, aunque suben en términos nominales al estar fijados en U.F. Por lo demás, las elevadas alzas en el año en curso condujo a un traspaso de afiliados al sistema de salud estatal, disminuyendo las isapres sus cotizantes, con la excepción de Masvida que mantuvo sus planes inalterables.
Las victimas de la colusión son los consumidores. En la práctica significa un traspaso ilegítimo de recursos hacia las grandes cadenas farmacéuticas, que debe establecerse los mecanismos para que se revierta. Ello se produjo antes y puede volver a darse. Por tanto, sería muy insuficiente si la preocupación nacional se radicase únicamente en los momentos de colusión reconocidos. En 2008, el mercado farmacéutico chileno efectuó operaciones ascendentes a US$1.060 millones en medicamentos, con un incremento de 15% con relación al año precedente. Como ya se señaló en su mayor parte el proceso de comercialización se materializó a través de las cadenas aludidas.
Los hechos muestran la precariedad de la legislación existente frente a actos de colusión. De otra parte, llevan a la conclusión que las autoridades deben enfrentar el tema de fondo: los exorbitantes precios cobrados en multitud de productos por las cadenas farmacéuticas. Un solo ejemplo, los inhaladores Salbutamol que la estatal Central Nacional de Abastecimiento vende en $690, los principales consorcios del sector los comercializan en $6.015.
El Colegio Médico, así como diferentes organizaciones sociales y parlamentarios han planteado la creación de farmacias estatales que contrarresten la acción especulativa de los consorcios farmacéuticos, contribuyendo así a regular los precios. Más aún, debe volverse a la producción estatal de medicamentos esenciales en la salud de las personas, como acontece en muchos países. Otra alternativa, no excluyente, es poner precios máximos a productos de consumo masivo, varios de los cuales precisamente fueron en los que se produjo la colusión y han seguido experimentando alzas elevadas. Entre los medicamentos en que se expresó el acuerdo estuvieron los utilizados para la diabetes, hipertensión, ansiedad, insomnio y pastillas anticonceptivas. La salud es un problema social fundamental, que requiere del Estado medidas efectivas en defensa de los consumidores, más aún frente a acciones especulativas condenables.
La indignación pública frente a esta acción deleznable va en crecimiento, convirtiéndose en una de las mayores acciones de protesta ciudadanas de los últimos años. Miles de personas suscribieron en Internet la convocatoria a que el 7 de abril nadie compre en las farmacias comprometidas en la colusión. Otros centenares se sumaron a las demandas colectivas en contra de las tres cadenas presentadas ante los tribunales. Estas acciones no pueden limitarse a la condena de los responsables, sino deben exigir al Gobierno que enfrente el problema de fondo, garantizar a la población una adecuada atención, a los costos más bajos posibles en los medicamentos.
Los reclamos ante posibles acuerdos no se agotan sólo con el mercado farmacéutico. La Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche) efectuó una presentación ante el TDLC argumentando que los consorcios del sector, Nestlé, Watt´s y Soprole, concuerdan los precios de adquisición. La Compañía Chilena de Fósforos, que controla un 93% del mercado, enfrenta un requerimiento de la FNE. Las tres empresas hegemónicas en Telefónica móvil, los consorcios extranjeros telefónica, VTR y Claro, fueron requeridos por la Fiscalía ante la denuncia que impiden el ingreso de nuevos actores. La solicitud de fusión entre Soquimich y Anegra conduciría de concretarse a que posean un 60% de la comercialización de fertilizantes, etc, etc. Los índices de concentración en los mercados chilenos son en muchos sectores muy elevados. Los niveles de regulación y las políticas para detener los procesos de concentración en cambio son muy débiles.
HUGO FAZIO
Carta Económica 05 de Abril de 2009
La colusión farmacéutica
Por Hugo Fazio
La colusión en los mercados oligopólicos –que son muy numerosos en el país- no constituye un hecho nuevo. Las denuncias al respecto en contra de los tres consorcios que controlan la comercialización de productos farmacéuticos -Cruz Verde, Farmacias Ahumada y Salcobrand- han sido numerosas. La concentración sectorial empezó a producirse de comienzo de la década de los noventa, o sea durante los gobiernos de la Concertación. Con su accionar las grandes cadenas liquidaron masivamente a grupos menores y a propietarios individuales. Lo nuevo fue que la investigación efectuada por la Fiscalía Nacional Económica (FNE) desde diciembre de 2008 acusando a tres consorcios de coludirse para elevar los precios de 222 medicamentos entre diciembre de 2007 y abril de 2008 fue corroborada y ampliada por Farmacias Ahumada (FASA), controlada por José Codner y con una fuerte presencia del grupo Solari, poseedor de un 20% de los títulos.
FASA: estructura de propiedad
(Fuente: Fasa. En % del total)
Accionista------------------------------ %
José Codner y flia.--------------------- 51,1
Inv. Institucionales-------------------- 24,7
Grupo Solari (Falabella)--------------- 20,0
AIG------------------------------------ 2,0
Las otras dos cadenas rechazan la existencia de colusión. Los hechos indican que entre Cruz Verde y SalcoBrand existen relaciones muy profundas, desde que el grupo Yarur tomó el control de esta última. “Se concretó una alianza estratégica entre SalcoBrand y Socofar- expresó en diciembre de 2008 la FNE en su informe sobre la necesidad de investigar la existencia de colusión- (…) en virtud de la cual (ésta, Socofar) surte a SalcoBrand, desde el primero de octubre 2007 y hasta la fecha de medicamentos genéricos”. Socofar es la empresa controladora de Cruz Verde. El abastecimiento de genéricos se realiza desde el laboratorio Mintlab, que pertenece a Socofar. Con esta alianza, Mintlab pasó a ser el mayor abastecedor de genéricos en el país, desplazando al Laboratorio Chile, que tradicionalmente –desde que era empresa estatal- ocupaba ese lugar. A su vez, Socofar le compra medicamentos de marca al laboratorio Medipharma, perteneciente a Salcobrand.
Por tanto, las estrechas relaciones van mucho más allá de los acuerdos en materia de precios. La FNE en su requerimiento sobre colusión hace referencias explícitas a esta relación. “Conlleva –se señala en el documento- cierto grado de integración. Dicho convenio -añade- es un instrumento que, evidentemente, facilita y legitima los canales de comunicación entre competidores, y por otra parte permite un traspaso de información respecto al volumen de compra y venta”.
El acuerdo de estas cadenas afectando a los consumidores no es primera vez que se reconoce públicamente. En 1993, frente a otras investigaciones efectuadas por los organismos antimonopólicos, el gerente general a esa fecha de Cruz Verde, Jorge Brenner, en una exposición en la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados reconoció la existencia de acuerdos con Ahumada y Salco –controlada por las familias Colodro, Weinstein y Bitrán, que posteriormente se fusionó con Brand, dando origen a SalcoBrand- para fijar determinados precios. La constatación condujo a aplicar multas a las cadenas, que fue menor para la que corroboró las denuncias, Cruz Verde.
No constituyen tampoco los únicos casos de colusión en que participan grandes empresas chilenas. En enero, el Departamento de Justicia norteamericana multó en US$109 millones a Lan Chile por ponerse de acuerdo con Aerolinhas Brasileiras y EL AL de Israel. La empresa aérea es controlada por el grupo Cueto y el candidato presidencial de derecha Sebastián Piñera. “Los consumidores –expresó la resolución judicial- se vieron obligados a pagar más debido a tarifas de embarques infladas y abusivas aplicadas por estas empresas” (27/03/09).
El requerimiento iniciado por la FNE en diciembre de 2008 incluyó un medicamento que en sólo cinco meses experimentó en las tres cadenas un aumento de 187%, sin que funcionase ningún mecanismo en defensa de los consumidores. FASA fue aún más lejos. Informó de alzas en ese periodo en 298 medicamentos reconociendo que el producto de mayor incremento lo hizo en 310,6%. Los antecedentes proporcionados hacen partícipes, además, a nueve laboratorios en la concertación de precios. El fiscal nacional económico, Enrique Vergara destacó como un acontecimiento sin precedentes “que venga un participante de un cartel, se acerque voluntariamente a la Fiscalía, reconozca el hecho y colaborase” (26/03/09).
En el acuerdo entre la FNE y FASA la cadena farmacéutica se compromete a entregar un millón de dólares bajo la figura de un “beneficio social” y a mejorar su gestión para no volver a caer en acciones del mismo tipo. El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) al conocer el acuerdo de conciliación estableció explícitamente en su resolución la aclaración “que el pago monetario al que pretende quedar obligado la parte de FASA es una multa y que por ende supone reconocimiento de responsabilidad por hechos constitutivos de infracción a las normas sobre protección de Libre Competencia (…)”. El monto fijado en la conciliación es ridículo, no tiene ninguna relación con las utilidades obtenidas. El director del Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), José Roa, ha declarado que se trata de una suma muy inferior a la esperada y no descarta interponer una demanda colectiva. El representante de las farmacias no miembro de las cadenas oligopólicas (Unfach), Gilberto Rudolph, se pronunció por que se aplique la “ máxima multa” establecida en las leyes vigentes, ascendente a US$15 millones (03/04/09).
En EE.UU. la colusión puede llevar a sanciones hasta de US$100 millones y a penas de cárcel para los responsables, con un máximo de diez años, además de tener que cancelar personalmente una multa que puede alcanzar al millón de dólares. En Chile, la ley que estableció el TDLC durante el gobierno Lagos las acciones contrarias a la libre competencia se despenalizaron, porque la derecha se opuso a establecerlas y el ejecutivo concilió frente a esta posición, significando un retroceso en este aspecto frente a la legislación existente con anterioridad.
Desde luego, la gravedad del asunto no se resuelve únicamente con una sanción pecuniaria, ya que revela un problema de salud pública y de carencia de regulaciones, muy grave. La dirección de Fasa ha señalado su desconocimiento de los pasos dados por los altos empleados que acordaron la colusión. Es una afirmación no creíble. De ser así no estarían cumpliendo con sus funciones directivas, no desapareciendo por ende su responsabilidad.
El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, destacó que constituía “un juicio histórico”, para lograr que “el mercado funcione bien y funcione para todos” (26/03/09). Los hechos confirman que realmente no funcionan mecanismos de mercado y que deben establecerse regulaciones que enfrenten los altos niveles de concentración del sector y de la economía chilena, asunto central que, desde luego, no se resuelve con la constatación de la colusión y las multas a aplicarse, lo cual no significa restar significación a la investigación efectuada por la FNE. Se trata, precisamente, que sirva de fundamento para medidas de fondo. El gobierno no puede limitarse a esperar que la FNE y el TDLC hagan “lo que les corresponde”, como manifestó el ministro (02/04/09)
Llama la atención que un ex fiscal económico durante los gobiernos de la Concertación, Pedro Mattar, defienda a una de las empresas que se coludieron, Cruz Verde, ratificando una vez más el movimiento que se produce desde cargos públicos a funciones en consorcios privados o viceversa, que explica en no pocos casos la no defensa de los intereses de la población. Más aún, Mattar pidió al TDLC que rechace el acuerdo entre la FNE y FASA, afirmando que la conciliación, en su opinión, tendría visos de ilegalidad. De esta manera, pretende negar en la práctica la existencia de colusión.
El mercado farmacéutico tiene un grado de concentración muy elevado, lo cual facilita el entendimiento, aunque en otros momentos conduce –como efectivamente en un momento aconteció- a guerra de precios. Las tres cadenas controlan un 92,1% del mercado. En conjunto poseen 1.280 locales. La colusión adquiere aún más gravedad por tratarse de un mercado inelástico, ya que en muchos casos los usuarios deben adquirir un medicamento específico por prescripción médica aunque su precio se eleve. No tienen alternativa a no ser dejar de consumirlo.
Mercado farmacéutico: nivel de concentración
(Fuente: Diario Financiero. En porcentaje de ventas y número de locales)
Cadena ---------%------------ Nº locales--------------- controlada por:
Cruz Verde ---40,6%------------ 511------------------- Guillermo Harding
FASA--------- 27,7%------------ 347------------------- José Codner
Salcobrand---- 23,8%----------- 422------------------- Grupo Yarur
Fasa tiene inversiones, además, en México y Perú. Completando en los tres países 1.176 locales, de los cuales un 55% está en México, 31% en Chile y 14% en Perú. En el año 2000 adquirió la cadena Drogamed en Brasil, que posteriormente vendió a causa de las fuertes pérdidas registradas. Es uno de los grupos económicos chilenos que se ha expandido en América Latina. Lo sucedido de inmediato planteó la interrogante de sí las mismas prácticas las trasladó a otros países de la región. En Perú, la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso solicitó al Instituto Nacional de Defensa de la Libre Competencia investigar a Boticas Fasa –su filial en el vecino país- si había o no recurrido a iguales prácticas. En México, la Comisión Federal de Competencia estudia lo acontecido para ver si amerita una investigación a Farmacias Benavidas, la filial azteca de FASA.
El reconocimiento de la existencia de colusión condujo a una división en el directorio de la cadena farmacéutica. Los representantes del grupo Solari (Falabella) y de las AFP criticaron el actuar de la mayoría del directorio y de los principales ejecutivos. Falabella respaldó la petición de las AFP de una junta extraordinaria de accionistas, en la cual el grupo Harding tiene la mayoría, pidiendo además la salida del vicepresidente ejecutivo y el fiscal. “A mi me sorprende el llamado de renuncia que han hecho estos cuatro directores –comentó el director Alexander Fernández, elegido con los votos del grupo Harding-, cuando en las últimas dos reuniones de directorio ellos nunca expresaron disconformidad con el acuerdo que se había llevado a cabo” (31/03/09).
Frecuentemente las disputas entre intereses económicos entregan antecedentes para formarse una opinión más profunda sobre los manejos efectuados. Los accionistas mayoritarios hicieron trascender la realización de una reunión en enero entre José Codner y el vicepresidente de Falabella Juan Cuneo, lo que demostraría su conocimiento de las gestiones que ya entones se efectuaban con la FNE. Cuneo confirmó la realización de la cita, pero negó que en ella se hubiese tratado el acuerdo con la Fiscalía. Por lo demás, Falabella tiene historial de haber participado en otros actos de colusión reconocidos por la Corte Suprema. Así aconteció en la llamada “guerra del Plasma” durante la cual se puso de acuerdo con Cencosud, controlada por el grupo Paulmann, para presionar a proveedores tecnológicos.
El Mercurio inmediatamente salió al paso de cualquier intento de establecer regulaciones. “Este incidente probablemente dará origen –editorializó- a propuestas de establecer límites máximos de participación de mercado en determinadas industrias con el argumento de la inconveniencia de que ellas estén dominadas por un reducido número de operadores. Pero eso sería –pontificó- inadecuado para el país, porque impediría traspasar a los consumidores el ahorro de costos derivado de un mejor aprovechamiento de las economías de escala (…)” (26/03/09). Las personas groseramente afectadas por la colusión deben estar preguntándose cuál es el “traspaso de costos” en su beneficio y cómo se expresa el aprovechamiento de los mecanismos de economía a escala.
El tema de fondo es que la salud –así como acontece con la educación y la previsión- pasó a ser un negocio más. Esta aberración es lo que debe modificarse. A la población debe garantizársele la atención adecuada y quienes deseen –y puedan- contratar servicios adicionales tendrían que correr con los gastos consiguientes. La indignación pública hacia el “negocio de la salud” constituye una de las razones que condujo a diez de las trece Isapres a no reajustar sus planes durante el año que se inicia en junio próximo, aunque suben en términos nominales al estar fijados en U.F. Por lo demás, las elevadas alzas en el año en curso condujo a un traspaso de afiliados al sistema de salud estatal, disminuyendo las isapres sus cotizantes, con la excepción de Masvida que mantuvo sus planes inalterables.
Las victimas de la colusión son los consumidores. En la práctica significa un traspaso ilegítimo de recursos hacia las grandes cadenas farmacéuticas, que debe establecerse los mecanismos para que se revierta. Ello se produjo antes y puede volver a darse. Por tanto, sería muy insuficiente si la preocupación nacional se radicase únicamente en los momentos de colusión reconocidos. En 2008, el mercado farmacéutico chileno efectuó operaciones ascendentes a US$1.060 millones en medicamentos, con un incremento de 15% con relación al año precedente. Como ya se señaló en su mayor parte el proceso de comercialización se materializó a través de las cadenas aludidas.
Los hechos muestran la precariedad de la legislación existente frente a actos de colusión. De otra parte, llevan a la conclusión que las autoridades deben enfrentar el tema de fondo: los exorbitantes precios cobrados en multitud de productos por las cadenas farmacéuticas. Un solo ejemplo, los inhaladores Salbutamol que la estatal Central Nacional de Abastecimiento vende en $690, los principales consorcios del sector los comercializan en $6.015.
El Colegio Médico, así como diferentes organizaciones sociales y parlamentarios han planteado la creación de farmacias estatales que contrarresten la acción especulativa de los consorcios farmacéuticos, contribuyendo así a regular los precios. Más aún, debe volverse a la producción estatal de medicamentos esenciales en la salud de las personas, como acontece en muchos países. Otra alternativa, no excluyente, es poner precios máximos a productos de consumo masivo, varios de los cuales precisamente fueron en los que se produjo la colusión y han seguido experimentando alzas elevadas. Entre los medicamentos en que se expresó el acuerdo estuvieron los utilizados para la diabetes, hipertensión, ansiedad, insomnio y pastillas anticonceptivas. La salud es un problema social fundamental, que requiere del Estado medidas efectivas en defensa de los consumidores, más aún frente a acciones especulativas condenables.
La indignación pública frente a esta acción deleznable va en crecimiento, convirtiéndose en una de las mayores acciones de protesta ciudadanas de los últimos años. Miles de personas suscribieron en Internet la convocatoria a que el 7 de abril nadie compre en las farmacias comprometidas en la colusión. Otros centenares se sumaron a las demandas colectivas en contra de las tres cadenas presentadas ante los tribunales. Estas acciones no pueden limitarse a la condena de los responsables, sino deben exigir al Gobierno que enfrente el problema de fondo, garantizar a la población una adecuada atención, a los costos más bajos posibles en los medicamentos.
Los reclamos ante posibles acuerdos no se agotan sólo con el mercado farmacéutico. La Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche) efectuó una presentación ante el TDLC argumentando que los consorcios del sector, Nestlé, Watt´s y Soprole, concuerdan los precios de adquisición. La Compañía Chilena de Fósforos, que controla un 93% del mercado, enfrenta un requerimiento de la FNE. Las tres empresas hegemónicas en Telefónica móvil, los consorcios extranjeros telefónica, VTR y Claro, fueron requeridos por la Fiscalía ante la denuncia que impiden el ingreso de nuevos actores. La solicitud de fusión entre Soquimich y Anegra conduciría de concretarse a que posean un 60% de la comercialización de fertilizantes, etc, etc. Los índices de concentración en los mercados chilenos son en muchos sectores muy elevados. Los niveles de regulación y las políticas para detener los procesos de concentración en cambio son muy débiles.
HUGO FAZIO
Suscribirse a:
Entradas (Atom)