martes, 21 de junio de 2011

ABANDONO DE LA TERCERA EDAD EN LA FAMILIA

ANÁLISIS PSICOSOCIAL DEL SUJETO SOCIAL

Gastón Gutiérrez R.
Universidad del Mar, Escuela de Trabajo Social

1. Introducción
2. Abandono o desplazamiento
3. Repercusiones
4. Llegar a la tercera edad en Chile es una condena
5. Sentido y valor de la vejez
6. Conclusión

INTRODUCCIÓN

El abandono que sufre la tercera edad es una dinámica que se vive a diario, son innumerables las historias que existen sobre el abandono, desplazamiento o el destierro del núcleo familiar. Historias que describen la realidad de miles de adultos mayores.

Es por esto de la elección del tema a describir, la importancia que se le debe atribuir al abandono, situación que todos como personas sufrimos en alguna etapa de nuestras vidas, pero ante la mirada de la sociedad no es mucho lo que se hace para remediar esto, educando a la sociedad para evitar este hecho.

Debemos que la población mundial crece día a día y que un gran porcentaje de este rendimiento será atribuido por la tercera edad, siendo esto ultimo, objeto de la aplicación de leyes y políticas sociales a favor de la tercera edad.

Desde el punto de vista personal creo que toda intervención que se realice tanto en los niños, mujeres y adultos en general, es importante y es materia de estudio para profesionales a futuro, no obstante no es mucho lo que se hace para conocer este tipo de situaciones o para evitar esto.

Es importante ondear en temas de esta índole, ya que todos llegaremos a esta etapa de la vida o alguien cercano a nosotros cómo un familiar, amigo o como ser social.

Tenemos como futuros profesionales, saber identificar las carencias visibles en la gestión laboral existente en nuestros días. Tengo la sensación que es relevante dar la importancia que se debe a lo nuevo y a lo antiguo en conjunto en pos de una construcción social horizontal sin desmedro de ninguna etapa de la vida (niñez, adultes, vejez, etc.). la familia necesita mantener y cuidar la historia que se encuentra en la vida y los recuerdos de la tercera edad, en lo personal mi familia perdió esa instancia y es triste el ya no poder recuperar u oír de los labios de mi abuela como ejemplo.

En un grupo familiar hay distintas etapas en donde se clasifica o se encasilla cada miembro de la familia como por ejemplo etapa infantil, adultes y vejez o en otras palabras la tercera edad. El o los miembros que se encuentran o han llegado a esta etapa, en la mayoría de os casa son excluidos o desplazados por el resto o mayoría de los miembros de la familia.

Existiendo una ruptura en los planos afectivos, de comunicación, interacción como ser social, dentro de un grupo familiar social.

La familia como grupo social tiene cambios y es mutable a la época que se vive, en donde se da mas importancia a lo personal que a las relaciones que existen dentro de los componentes sociales.

ABANDONO O DESPLAZAMIENTO

Una de las razones mas comunes es cuando una persona de la tercera edad es cuando ha cumplido con su vida laboral útil, persona que no es productiva en términos económicos para un grupo familiar, transformándose en una carga potencial de gastos para la familia a la que pertenece. Situación que se transforma en causal de rompimiento de interacción humana, relaciones, comunicación y hasta la afectividad, etc. Siendo esta ultima de gran importancia para el fortalecimiento y crecimiento de una familia.

Al producirse un quiebre en los puntos antes nombrados (comunicación, afectividad, etc.), la tercera edad se repliega o es desplazada a un "rincón" del hogar, reduciéndose su mundo social provocando en el sujeto (tercera edad)una serie de repercusiones tales como abandono familiar social, aislamiento transformación o cambios en los lazos afectivos, cambios bruscos en los estadios de animo, etc.

Otro de los casos recurrentes es en situaciones en donde el sujeto de la tercera edad es padre o madre y recibe a su hijo (a) con su familia (allegados), siendo estos una apropiamiento del hogar en una forma temática y paulatina de este (hogar), desplazando al sujeto en estudio a dependencias reducidas el ignoro de su opinión y/o en muchas situaciones se produce un ambiente de agresión tanto fisco, verbal y psicológico, ocasionando en el agredido daños psicológicos, neuronales, emocionales, conductuales y en algunos casos físicos que por la avanzada edad del sujeto son daños irreparables médicamente hablando

Cuando el sujeto en cuestión pertenece a un grupo familiar extenso y nadie de los componentes de la familia se quiere preocupar o hacerse cargo del cuidado de este. Viviendo periodos cortos en los hogares de quien le haya tocado el turno de cuidarlo, haciendo sentir que es una carga. Circunstancia que lo lleva a estados de depresión, desequilibrio emocional, rechazo y el estado anímico decae, llevándolo a cuadros depresivos que en muchos casos se desea que llegue al momento de morir para llegar al termino de su calvario. Siendo esta etapa de la vida la más dura y triste para una persona que debería disfrutar y descansar con agrado hasta el término de su vida, instancia que todo persona desea.

Las situaciones antes descritas son unas de las muchas que existen a diario en perjuicio de las personas de la tercera edad, situaciones que tienen una repercusión dañina para un grupo familiar y para la sociedad en sí.

Existe una perdida de identidad para la familia y la sociedad, se extingue la historia que se trasmite verbalmente, sabiduría que se adquiere a través de los años y el adulto mayor la posee.

REPERCUSIONES

El abandono o desplazamiento tiene consecuencias sobre las personas como ser social y problemas que afectan directamente sus emociones, salud, sentimientos, etc. Algunas de las repercusiones son gracias a las razones o circunstancias antes nombradas y descritas anteriormente.

La tercera edad es afectada en un principio con un abandono social familiar, es decir, se rompe la comunicación dentro del grupo familiar, los sentimientos pasan al olvido en combinación con el aislamiento desplazando al sujeto a un margen del olvido que es una persona y no un objeto que sirve para decorar el hogar.

Los lazos afectivos se rompen ocasionando un quiebre dentro de una familia al igual que las personas afectadas. La comunicación se interrumpe cortando toda relación e interacción entre los componentes familiares y el sujeto de la tercera edad.

Sus emociones también sufren un cambio en el proceso del olvido, transformándose (adulto mayor) en personas sensibles y que se ven afectadas por cualquier tipo de situación y/o problemas que hacen que caigan en cuadros depresivos que en consecuencia afectan su salud, su percepción d los estímulos y sensaciones.

La conducta se transforma su sensibilidad crece y todo a su alrededor le molesta, ruidos, cosas en general, etc. Como por ejemplo si un niño pasa corriendo le molestará reaccionado en forma violenta y agresiva en el trato que tendrá con el niño. Esto a su vez provoca un mayor aislamiento en perjuicio de si mismo.

La soledad que afecta al adulto mayor se ve reflejada muchas veces en el desear la muerte, para no ser carga de nadie y también para no ser una molestia . Anímicamente decaen siendo vulnerables a cualquier cosa que los pudiese afectar.

La salud psicológica se ve afectada, la percepción de la realidad cambia no es la misma que los demás perciben , a esto último debemos agregarla responsabilidad que tienen el abuso físico que muchos adultos mayores sufren por parte de sus familiares (hijos, nueras, yernos, nietos, etc.), esto además de los estímulos externos , en sus alteraciones nerviosas, etc. Ocasionando un desequilibrio en su personalidad afectan sus relaciones cono ser social.

LLEGAR A LA TERCERA EDAD EN CHILE ES UNA CONDENA

Cada vez que sale a la luz un nuevo caso de ancianos maltratados, ignorados o abandonados, llueven las acusaciones a diestra y siniestra sobre quién asume la responsabilidad. Generalmente, estas personas que durante muchos años aportaron con su trabajo o con su experiencia, se ven enfrentados al olvido y pasan a ser una molestia para esta sociedad, que no permite defectos tan poco gratos como ser un fracasado, ser pobre, discapacitado, gordo o viejo.

Entonces todos nos pasamos la pelota, que el Gobierno, que las instituciones de caridad, que los inescrupulosos que lucran con los pobres "abuelitos", etc. Llegar a viejo en Chile es casi una condena, es un tema del que no se quiere hablar, y no sólo es un problema que viven los ancianos pobres.

En este país se subestima a los ancianos. No todos están enfermos de la cabeza para que los traten y les hablen como si fueran unas guaguas. Tener dificultades para desplazarse no significa que no puedan hacer pequeñas tareas que los hagan sentirse útiles.

El que disminuyan su capacidad auditiva no quiere decir que no puedan mantener una conversación interesante. El que tengan 80 años no quiere decir que dejaron de tener sueños.

Muchos ancianos se desconectan del mundo porque están terriblemente solos, porque son marginados de toda actividad familiar, porque nosotros los jóvenes no les damos cabida. No nos hacemos el tiempo para caminar un poco más lento, ni para escuchar una frase mal articulada.

A los ancianos hay que escucharlos, con mucha paciencia. Ellos son los que nos han legado todo lo que alguna vez le legaremos a los que vienen luego de nosotros. El deterioro sería menos penoso si cada uno que tiene un familiar, un amigo o un vecino de la tercera edad comenzara por ponerle atención, por tratarlo como un igual que tiene cosas que decir; basta un saludo, una sonrisa y no subestimarlo.

SENTIDO Y VALOR DE LA VEJEZ

Las expectativas de una longevidad que se puede transcurrir en mejores condiciones de salud respecto al pasado; la perspectiva de poder cultivar intereses que suponen un grado más elevado de instrucción; el hecho de que la vejez no es siempre sinónimo de dependencia y que, por tanto, no menoscaba la calidad de la vida, no parecen ser condiciones suficientes para que se acepte un período de la existencia en el cual muchos de nuestros contemporáneos ven exclusivamente una inevitable y abrumadora fatalidad.

Está muy difundida, hoy, en efecto, la imagen de la tercera edad como fase descendiente, en la que se da por descontada la insuficiencia humana y social. Se trata, sin embargo, de un estereotipo que no corresponde a una condición que, en realidad, está mucho más diversificada, pues los ancianos no son un grupo humano homogéneo y la viven de modos muy diferentes.

Existe una categoría de personas, capaces de captar el significado de la vejez en el transcurso de la existencia humana, que la viven no sólo con serenidad y dignidad, sino como un período de la vida que presenta nuevas oportunidades de desarrollo y empeño. Y existe otra categoría -muy numerosa en nuestros días- para la cual la vejez es un trauma. Personas que, ante el pasar de los años, asumen actitudes que van desde la resignación pasiva hasta la rebelión y el rechazo desesperados. Personas que, al encerrarse en sí mismas y colocarse al margen de la vida, dan principio al proceso de la propia degradación física y mental.

Es posible, pues, afirmar que las facetas de la tercera y de la cuarta edad son tantas cuantos son los ancianos, y que cada persona prepara la propia manera de vivir la vejez durante toda la vida.

En este sentido, la vejez crece con nosotros. Y la calidad de nuestra vejez dependerá sobre todo de nuestra capacidad de apreciar su sentido y su valor.

Rectificar la actual imagen negativa de la vejez, es, pues, una tarea cultural y educativa que debe comprometer a todas las generaciones. Existe la responsabilidad con los ancianos de hoy, de ayudarles a captar el sentido de la edad, a apreciar sus propios recursos y así superar la tentación del rechazo, del auto-aislamiento, de la resignación a un sentimiento de inutilidad, de la desesperación.

Por otra parte, existe la responsabilidad con las generaciones futuras, que consiste en preparar un contexto humano, social y espiritual en el que toda persona pueda vivir con dignidad y plenitud esa etapa de la vida.

CONCLUSIÓN

Es indispensable el aceptar que todos algún día llegaremos a un estado de vejez, tenemos que aprender a convivir con ello y con personas que ya son adultos mayores y el abandono no es una solución para olvidar esto.

No tenemos que sentarnos ajenos a esta situación (abandono), esta arraigada en la sociedad y debemos extirparla para que no se propague y no nos afecte directamente.

Es lamentable el olvido que tiene la sociedad para con la tercera edad, ellos son personas, historia y conocimiento, personas que nos pueden entregar una infinidad de sabiduría y cosas útiles, tanto para el desarrollo propio, familiar y de la sociedad con una visión de fortalecimiento de la misma.

La sociedad necesita y debe entregar amor, se debe empezar por la familia fortaleciendo este lindo vinculo que nos une el amor.

A modo de sugerencia se deberían implementar técnicas para el desarrollo de la aceptación de personas de la tercera edad.

Desarrollo de la conducta humana siendo más tolerable ante toda persona con el apoyo de la psicología conductista, virtud de un crecimiento y una comunicación sana, interacción, afectividad, y principalmente fortalecer los sentimientos, para que así la tercera edad sea tomada en cuenta como cualquier otro ser social y que es parte de la vida social.

Responsable:
Gastón Gutiérrez R.
UNIVERSIDAD DEL MAR
ESCUELA DE TRABAJO SOCIAL
ANALISIS PSICOSOCIAL DEL SUJETO SOCIAL

jueves, 16 de junio de 2011

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA DE CHILE: EXCELENTISIMO SEÑOR SEBASTIÁN PIÑERA ECHEÑIQUE

Estimado señor Presidente. Los adultos mayores que poblamos Chile representamos actual mente el 15% de los habitantes de nuestro territorio, en el año 2025 serán más de cuatro millones, o sea alrededor del 25% de la población. Nos enfrentamos a una explosión demográfica que cambia la correlación generacional de la humanidad, y por lo tanto afecta a nuestro país que imperiosamente debe dar un giro profundo en la consideración a las personas mayores, en la protección de sus derechos y en el resguardo de su dignidad.

La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad en la sesión 85º del 27 de julio del 2010 un Proyecto de Acuerdo basado en resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y en el Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento aprobado por la ONU en 1982 en Madrid.

La Comisión Especial del Adulto Mayor de la Cámara de Diputados emitió un informe recientemente aprobado cuya conclusión señala el envío de un proyecto de ley por el ejecutivo sobre los derechos de los adultos mayores.

Los dirigentes del Coordinador Pro-Ley del Adulto Mayor hemos sostenido conversaciones con el señor Subsecretario de la Secretaría General de la Presidencia Sr. Claudio Alvarado y con la Sra. Rosita Kornfeld Directora del Servicio Nacional del Adulto Mayor, estableciendo un intercambio de opiniones sobre la urgencia de presentar ante el parlamento un Proyecto de Ley durante su actual gobierno.

La sociedad chilena debe ser integrada por todas las edades, considerando el potencial de experiencias y destrezas que aportan y que debemos aportar las personas mayores al desarrollo Económico, Político, Social y Cultural de nuestra Nación. Si los gobiernos y los poderes del Estado obvian lo que las Naciones Unidas denomina “Revolución Demográfica” y no consideran a su vez la baja tasa de natalidad que las estadísticas actuales registran, se estará legislando sobre bases irreales, en relación a las políticas públicas sobre los derechos de salud, previsionales, de vivienda, de establecimientos de larga estadía, de pensiones éticas, medicamentos que no entrega la salud pública y que laboratorios y farmacias se coluden especulando con las patologías propias de hombres y mujeres de la tercera edad, en otras palabras configurando así una sistemática violación a los Derechos Humanos de los Adultos Mayores. El gobierno que usted preside tiene la primerísima responsabilidad de enviar un proyecto de ley al parlamento, pues esta es una facultad privativa del ejecutivo, observando los contenidos en el proyecto de acuerdo y las conclusiones de la Comisión Especial del Adulto Mayor de la Cámara de Diputados.

En esta misma dirección creemos que la participación ciudadana, democrática, abierta de las organizaciones políticas y sociales, mejor dicho del conjunto de la sociedad chilena para enriquecer el proyecto de ley sobre Derecho y Dignidad de las personas mayores es indispensable.

El Coordinador Pro-Ley del adulto mayor representado por organizaciones de jubilados, montepiadas, uniones comunales, clubes de adultos mayores y profesionales luchamos contra la discriminación y el maltrato a las personas de la tercera edad, creemos firmemente que este último ciclo vital debe ser activo, participativo, dinámico en iniciativas estableciendo un diálogo permanente inter generacional.

Señor presidente, nos resistimos a la soledad social, a la mirada prejuiciosa y muchas veces despectiva sobre los” viejos y viejas”, nos resistimos a ser arrancados de nuestro entorno, al desafecto y nos consideramos sujetos activos, vigentes con capacidad transformadora para extender la democracia y el ejercicio efectivo de la justicia social.

A través de esta carta abierta, le solicitamos que su gobierno envié un proyecto de ley al parlamento que contenga y establezca jurídicamente los derechos de las personas mayores en base a lo acordado por la comisión del adulto mayor de la cámara de diputados.

Le enviamos esta carta como ciudadanos, con la firma y el timbre de nuestras organizaciones sociales. Estamos convencidas y convencidos que nos responderá positivamente a nuestra solicitud y acogerá nuestras demandas.

Saludan atentamente a usted.

lunes, 6 de junio de 2011

LAS INCONTABLES VÍCTIMAS DE LA CRISIS FINANCIERA…

Escribe Luis Casado – 06/06/2011

“La crisis terminó…”, decían los obedientes expertos pagados para decir burradas. Lo curioso es que las víctimas aumentan a ojos vista. El 22 de mayo fue el turno de Zapatero y su partido que aun llaman “socialista” y “obrero” sin sonrojarse, el PSOE. En dichas elecciones el PSOE fue barrido por el Partido Popular (derecha), perdiendo 2.262 concejales y 55 diputados autonómicos. El partido de Zapatero obtuvo 2 millones de votos menos que el PP. En las encuestas relativas a las próximas elecciones generales la derecha dura de Rajoy tiene una ventaja anunciada de más de 13 puntos. Adiós Zapatero, y muy probablemente adiós al que pudiese ser su efímero sucesor, el muy urbano Alfredo Pérez Rubalcaba. El PSOE le deja hecho, y bien hecho, el trabajo sucio a la extrema derecha: reducción de salarios, reducción de las pensiones, reducción de los presupuestos de la educación, reducción del gasto público, saneamiento con dinero público de la banca filibustera, protección a ultranza de las grandes fortunas y del gran capital, flexibilidad laboral... Para Rajoy el camino no será tan cuesta arriba. La socialdemocracia obediente sigue contribuyendo a la desaparición del Estado de bienestar, remplazándolo por el bienestar de aquellos que detestan el Estado.

Ayer le tocó a los “socialistas” portugueses. El primer ministro José Sócrates no le hizo honor a su legendario homónimo. Aceptó sin chistar el plan de rescate de la Unión Europea y el FMI, en vez de hacer como hubiese hecho el Sócrates hijo de Sofronisco, sufre dolores de Xantipa y maestro del Platón de los cojones: preguntar, “¿Y bien, qué es un plan de rescate?” Porque si hubiese hecho la pregunta habría obtenido la respuesta: Un plan de rescate de la UE y del FMI es una entelequia que le hace pagar al personal la borrachera de los especuladores, los rufianes, los piratas de la puñeta financiera y los políticos “progresistas”, irresponsables y sin huevos.

Sócrates, el lusitano, no tuvo ni siquiera los cojones de hacer como el de Atenas: en vez de beber cicuta renunció a su puesto de secretario general del PSP, que no quiere decir “por si pasa” sino partido socialista de Portugal que viene a ser como lo mismo. Uno, metido en las zapatos del observador foráneo, apostaría a que más de algún currante, más de una ama de casa, más de un estudiante, más de un funcionario público, más de un cesante, más de un jubilado, más de un pequeño empresario arruinado, hubiese preferido que Sócrates, el portugués, hubiese imitado al ateniense.

Pero así van las cosas de este mundo: para ser político “progresista” es condición sine-qua-non ser irresponsable. Y descarado. Para reciclarse luego como asesor de una multinacional con un salario tan guapo que exige un cierto grado de resistencia a la vergüenza. Es el caso de Felipe González en España, el de Tony Blair en Inglaterra, el de Gerardt Schröeder en Alemania, o para mirar más cerquita de la ruca de uno mismo, el de los palos blancos de la Concertación entre los cuales Daniel Fernández y Jaime Estévez no son sino el envoltorio del paquete.



Las víctimas de la crisis aumentan pues a ojos vista, y se van sumando a Grecia, Irlanda, Islandia y otros países que hasta hace poco la estaban rompiendo y eran mencionados como un ejemplo para el mundo y sus alrededores. Ya no les llaman el “tigre celta”, o el “puma sudamericano”: ahora los denominan los avestruces de las estepas o las ostras de la pileta.

Para que veas que no todo es malo y que no hay para qué profundizar en la soteriología, la prensa financiera le ve el lado positivo a estas cosas: “Los analistas estiman que el claro resultado de las elecciones será bien recibido por los inversionistas…”. Se me olvidaba: los inversionistas nunca están del lado de las víctimas.

Louis Casado

Editor de "Politika"