Por Pedro Díaz Rojas
La Serena
"La tan mentada crisis económica está devolviendo obligatoriamente a las personas la necesidad de desempeñarse en labores que antes realizaban dignamente sus padres y abuelos."
Estando ya cercanos a celebrar el día mundial del trabajo y de los trabajadores, es saludable rememorar algunos oficios que antes veíamos realizarlos sin complejos a padres y abuelos, y que en la hora presente están emergiendo con fuerza, tanto en
sectores poblacionales como asimismo en lugares céntricos, toda vez que ya nadie debe acomplejarse al asumirlos y que a todos nos resultara mas conveniente recurrir a estos(as)dignos(as) trabajadores(as) que buscan también hacer frente a esta crisis que
aumentan los empresarios lanzando a la gente a la cesantía emulando a los bancos ,financieras e inmobiliarias que dieron el puntapie inicial a esta debacle.
Quienes llevamos algunos decenios transitando por la vida, no nos resulta difícil recordar a los hojalateros, modistas y sastres, soldadores, zapateros, arregladores de tijeras y cuchillos, fabricantes de volantines(en septiembre),reparadores de radios
y equipos musicales, fabricantes de helados caseros, etc.
Cuando se abrieron las fronteras del país a las importaciones de ropa, juguetes, artículos electrodomésticos, ollas, sartenes, cuchillería y tanto articulo que traen el rotulo de "desechable",fueron miles los que tuvieron que cerrar las puertas de sus pequeños negocios, fábricas y talleres dando paso a los artículos provenientes de China, Corea, Taiwan, India, Tailandia, etc,, con una calidad que merece fuertes reparos en contraposición con los que se producían en Chile con una durabilidad muy superior ("duro con el que dura más") y que se están desempolvando para ser llevados a estos talleres que han empezado a aparecer y que debemos privilegiarlos, tal como lo estamos haciendo con las pequeñas farmacias por el tema de la sinvergüenzura de las grandes cadenas de este rubro, y que todos conocemos muy bien.
Como apreciamos, esta crisis que es producto de tres décadas de neoliberalismo mueve a hombres y mujeres trabajadores(as) a sacar de los rincones sus pequeñas máquinas, limpiar sus mesones y estantes y abrir las puertas a la clientela que dejaron de atender hace ya tiempo en sus barrios los que fueron feneciendo como consecuencia de un sistema económico mundial que ha sido incapaz de poner al mercado como regulador de una economía con equidad.
A las trabajadoras y trabajadores que con dignidad están reabriendo las puertas de sus talleres de antaño les entregamos nuestros saludos, y no dudamos, que ante las injusticias también los veremos marchar por las calles con la frente en alto agitando alegres las banderas reclamando un nuevo orden social y económico..
La Serena (Chile)
1 de Mayo de 2009
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