Por Mario Lobos Núñez
ex Miembro del Comité Central del PS
Veintisiete veces ha bombardeado EEUU algún país desde 1945. Y cada vez se nos ha afirmado que estos actos de guerra eran “justos” y “humanitarios”. Hoy se nos dice que esta guerra es distinta a las precedentes. Lo mismo que se dijo de la anterior. Y de la anterior. Y de cada vez. ¿No es hora ya de poner negro sobre blanco las preguntas que hay que plantearse en cada guerra para no dejarse manipular?
Para la guerra ¿hay siempre dinero?
En el país más poderosos del globo, 45 millones de personas viven bajo el umbral de la pobreza. En EEUU, escuelas y servicios públicos se caen porque el Estado “no tiene dinero”. O se va a la quiebra. Así también en Europa, “no hay dinero” para las pensiones o para la promoción del empleo.
Pero cuando la avaricia de los banqueros provoca la crisis financiera, entonces, en cuestión de días, aparecen miles de millones para salvarlos. Esto ha permitido a los banqueros de EEUU repartir el año pasado 140 mil millones de dólares de beneficios y bonos a sus accionistas y especuladores.
También para la guerra parece fácil encontrar miles de millones. Ahora bien, son los impuestos los que pagan estas armas y estas destrucciones. ¿Es razonable convertir en humo cientos de miles de euros en cada misil o despilfarrar cincuenta mil euros por hora de un portaaviones? ¿O es porque la guerra es un buen negocio para algunos ?
Al mismo tiempo un niño se muere de hambre cada cinco segundos y el número de pobres no cesa de aumentar en nuestro planeta a pesar de tantas promesas. ¿Qué diferencia hay entre un libio, un bahreiní y un palestino?
Presidentes, ministros, generales, todos juran solemnemente que su objetivo es únicamente salvar a los libios. Pero al mismo tiempo, ¡el sultán de Bahréin aplasta a los manifestantes desarmados gracias a los dos mil soldados saudíes enviados por EEUU!
Al mismo tiempo, en Yemen, las tropas del dictador Saleh, aliado de EEUU, matan a 52 manifestantes con sus metrallas. Estos hechos nadie los pone en duda, pero el ministro de EEUU para la guerra, Robert Gates, acaba de declarar: “No creo que sea mi papel intervenir en los asuntos internos de Yemen” ¿Que tal?
¿Por qué estas dos varas de medir? ¿Porque Saleh acoge dócilmente la 5ª Flota USA y dice sí a todo lo que le ordena Washington? ¿Porque el régimen bárbaro de Arabia Saudita es cómplice de las multinacionales petroleras? ¿Habrá “buenos dictadores” y “malos dictadores”? ¿Cómo EE UU y Francia pueden pretenderse “humanitarios”?
Cuando Israel mató a dos mil civiles en los bombardeos sobre Gaza ¿declararon una zona de exclusión aérea? No. ¿Decretaron alguna sanción? Ninguna. Aun peor, Solana, entonces responsable de Asuntos exteriores de la UE (Unión Europea) declaró en Jerusalén: “Israel es un miembro de la UE sin ser miembro de sus instituciones. Israel es parte activa en todos los programas” de investigación y de tecnología de la Europa de los 27. Añadiendo aun: “Ningún país fuera del continente tiene el mismo tipo de relaciones que Israel con la Unión Europea”. En este punto, Solana tiene razón: Europa y sus fabricantes de armas colaboran estrechamente con Israel en la fabricación de drones, misiles y otros armamentos que siembra la muerte en Gaza.
Recordemos que Israel que expulsó a 700 mil palestinos de sus aldeas en 1948, se niega a devolverles sus derechos y continúa cometiendo innumerables crímenes de guerra.
Bajo esta ocupación, 20% de la población palestina actual está o ha pasado por las cárceles israelíes. Mujeres encinta han sido obligadas a dar a luz atadas a la cama y reenviadas inmediatamente a sus celdas con sus bebés. Esos crímenes se comenten con la complicidad de EEUU y la UE.
¿La vida de un palestino o de un bahreiní vale menos que le de un libio? ¿Hay árabes “buenos” y árabes “malos”?
El mundo debe darse cuenta ya de la barbarie moderna.

No hay comentarios:
Publicar un comentario