
Alberto Ludwig nació el 23 de marzo de 1926 en Valparaíso y pasó su infancia en Taltal (su padres trabajaban en una salitrera), estudió en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile (1948-1954) y tuvo como maestro al destacado pintor Benito Rebolledo Correa.
En la década del setenta emigró al extranjero y pasó por varios países, entre ellos Venezuela, para después regresar a Chile y asentarse en lo artístico y familiar, ya que tuvo cuatro hijos y se casó tres veces, la última vez con Gioconda, quien lo acompañó en sus últimos 40 años.
La obra de Alberto Ludwig está plagada de paisajes, pero vistos desde su prisma, con marcadas líneas, colores definidos e imágenes que transitan entre lo real y lo onírico. También tuvo una faceta como escritor y publicó varios libros, lo cual dejó expresado en títulos donde se mezclaban pintura y poesía.
Su preocupación por la educación artística de los jóvenes lo llevó a entregar libros a colegios municipalizados y editar títulos especialmente dedicados a ellos.
El crítico de arte Carlos Lastarria recuerda que fue “un pintor muy solidario, especialmente con la gente joven, apoyó muchas propuestas de artistas emergentes, al mismo tiempo que colaboró con varias causas sociales donando sus obras”.
Sobre su trabajo, Lastarria acota que “como estudió construcción civil tenía incorporado conceptos de la arquitectura. Su obra es un recorrido por lugares del país, algo que él llamaba ‘Poesía pictórica de Chile’, también se inspiró en textos de Isabel Allende y Pablo Neruda. En sus cuadros siempre había paisajes solitarios, arquitectura, mares, montañas, lunas o soles de color rojo, pero sin personajes y con un técnica muy depurada, impecable”.
Ludwig realizó más de 100 exposiciones, sus obras están en importantes museos del país y el extranjero, ganó numerosos premios y fue fundador de la Apech (Asociación de pintores y escultores de Chile), en APECH fue siempre un artista muy solidario y cuando era miembro del directorio gracias a su gran gestión logramos adquirir la vivienda de Salvador Donoso 21.
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