jueves, 7 de julio de 2011

EL 14 DE JULIO TODOS A LA CALLE.

Por Jorge Bustos


En Chile están pasando cosas de la mayor importancia.

Por un lado los estudiantes levantando gigantes consignas que apuntan al corazón del sistema: el lucro que obtienen unos pocos por el ejercicio del derecho a la educación e instalando por esa vía en la conciencia de todo el país una verdad que el sistema intenta vanamente esconder: el causante de todos los males es un sistema económico que, por sobre las personas, ubica mezquinos intereses.

Por otro lado los trabajadores y sus organizaciones planteando cuestiones que apuntan a soluciones de verdad y no meros parches. Entre estas, fulgura con luz propia la renacionalización de las riquezas naturales, de las cual somos dueños todos los chilenos.

La gente empieza entender que esas dos cuestiones, van de la mano si se piensa en soluciones de verdad.

En este contexto, emerge como un contenido inevitable en la discusión que cruza todo el país, es la defensa de lo nuestro, es decir de lo nacional en contra del monopolio trasnacional. Va quedando de manifiesto que, más allá de las grandilocuencias y discursos propagandísticos, al sistema y a sus sostenedores, poco importa la defensa de lo chileno. Su único norte es la ganancia irracional, así sea que se entregue al monopolio extranjero lo mejor de nuestras riquezas.

Tímidamente se comienzan a escuchar voces que exigen un cambio en la filosofía del gobierno y del sistema económico. La pequeña burguesía nacional que se ve agredida por el feroz neoliberalismo, que hoy ataca y pone en riesgo los nichos de negocios y sobrevivencia de este segmento del empresariado productivo y de servicios.

Claramente, éste es un gobierno de los grandes empresarios, no de los medianos ni de los pequeños

Es el caso de los empresarios del transporte y los ligados al comercio internacional, que han sido los primeros en elevar su voz y se han organizado, para defender su trabajo. Resulta interesante esta acción, pues es la primera, que con apoyo de organizaciones de trabajadores, logra concitar un apoyo transversal de los políticos, en contra de un sistema que ha administrado por demasiados años un modelo ajeno mayoritariamente a nuestra cultura republicana.

Las expectativas que genera este movimiento han puesto en marcha acciones de ingeniería política para bajar su accionar y convocatoria y circunscribirlo sólo a lo regional. Sin embargo, para nadie es un misterio que este es un tema de relevancia nacional.

Este movimiento emergente, debe ser capaz de resolver la disyuntiva en la cual se encuentra el gobierno. Si está por entregar a las trasnacionales todos los negocios rentables, o defender a los empresarios cuyos negocios dan de comer a miles de familias, con su esfuerzo y emprendimiento personal.

Nosotros estamos por defender al pequeño empresariado nacional y nuestras fuentes laborales, sobre la base del respeto de este sector a las condiciones de la relación capital/trabajo en términos de justicia.

El 14 de Julio, al igual que hace siglos en la Francia de la aristocracia parasitaria, la burguesía criolla, los trabajadores y los estudiantes, se expresarán en contra de un estado de cosas que atenta contra los derechos de las mayorías que comienzan a tomar conciencia que el actual estado de cosas debe ser cambiada por el concurso de la fuerza irreductible de un pueblo que ya tomó una decisión.

Jorge Bustos Presidente Congemar

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